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Hace unos meses atrás Alma festejó su cumpleaños con sus amigas y ex-compañeras del colegio Instituto Oral Modelo.  Es un colegio dedicado a los niños y adolescentes con perdidas auditivas. Allí les enseñan a hablar a través de las vibraciones y a leer los labios de frente, costado, con bigotes, barba y otros obstáculos de mala articulación que los normoyentes practican con total inocencia e ignorancia. Alma lee los labios a la perfección y habla correctamente. Germán se dió cuenta que las mujeres que estaban comiendo en el shopping,  por donde estabamos pasando, eran hipoacúsicas porque – según él – sus conversaciones eran demasiado silenciosas; y no se equivocó.  Pasé un buen rato buscando coraje para acercarme a la mesa de ellas, presentarme y mostrarles mi implante. Hoy en dia sé que el implante coclear es un tema de discordia dentro de la comunidad sorda; hay mucha gente contra y tenía miedo de ser mal recibida. Además me daba algo de vergüenza. Finalmente me animé y al poco tiempo estaba sentada en la mesa  charlando con ellas, mostrándoles el aparatito que me transporta al mundo de los sonidos con un mero click.

 

Nos hemos intercambiado mails, messenger y facebook (que no uso). Con Alma tuvimos un acercamiento especial. Ella es candidata al implante coclear pero su caso es muy diferente al mío; a los dos años perdió su audición debido a una meningitis. Oye con dos audífionos pero no discrimina las palabras. No se sabe lo que va a oir con el implante, ni si va a discriminar pero según el médico será  mejor que los audifónos.

 

Por otro lado está Ángeles, implantada al igual que yo. Escribí una entrada sobre nuestro encuentro en el blog (cliquen aquí). Nos conocimos en el foro de implantados de Argentina, a través de la internet. Ya nos hemos intercambiado los procesadores de voz  (lo que causó un gran alboroto), bailamos juntas, conocí su casa, su novio, sus amigos y viceversa. Hoy en dia la considero una amiga.

 

 

Margaret no es sorda, ni nada que se le parezca. Es brasileña, de Recife, y nos conocimos  allá. Nuestros hijos tienen la misma edad y nosotras tambien. Hemos compartido muchos momentos juntas en las playas, fiestas, bares, carnavales e interminables conversaciones entre amigos,  mientras disfrutábamos de unas cervezas “estúpidamente geladas” y  de la brisa que nos regalaba el mar. Sólo de pensarlo se me derrite el corazón. Margaret  es del 13 de noviembre y yo del 15. Cuando cumplimos  cuarenta años hicimos una fiesta juntas en un bar sobre el rio Capibaribe, en Recife. Fue una noche inolvidable.  El destino nos volvió a juntar en Buenos Aires once años despues, festejamos los dos cumpleaños  nuevamente e invité a Alma y Ángeles para que se conozcan.  Las fotos hablan por sí solas, fue pura alegría.

 

 

En mi cumple del año pasado hacía sólo cinco días que me habían activado el implante y todo lo oía desde una caverna. Era el big-bang de mi nueva vida sonora. En un año conquisté un nuevo mundo de sonidos, me hice dos amigas sordas, construí un taller de pintura y volví a festejar mi cumple con Margaret:  Me sentí feliz.

 

Aylen

En este post voy a  abrir mi corazón. No sé si hago bien o mal pero quiero soltar la emoción que aprieta mi corazón.

 

fundacion aylen

 

Anoche Aylen -comunidad terapeutica contra las adicciones – cumplió 15 años de labor. Desde ese entonces ayudó  muchas personas a salir y liberarse de las drogas. Carlos Souza – el presidente – llegó a la casa destruída, sin dinero pero con un sueño y muchos planes. Poco a poco, con la colaboración de unos amigos que hoy en día forman parte de un equipo, la arreglaron. Construyeron un comedor, un jardín, una parrilla y muchas cosas más. Crearon una estructura de continuidad y así crecieron. Carlos Souza plantó una semilla para que el árbol crezca por sí solo y ese árbol se llama Aylen, que significa “alegría” en el idioma mapuche.

 

Reciben muchas personas desesperanzadas y les transmiten que se puede vivir de una manera diferente.

 

“Hay que luchar, pelear, formar personas” dicen. “Es una obra transformadora”… “Todo lo que se puede pagar con dinero es porque es barato”. Lo que se puede pagar con dinero es barato porque no sólo de pan vive el hombre y las cosas son sólo cosas que no llenan el vacío que nos deja “el tener” en detrimento al “ser”.

 

Despues hablaron otros terapeutas. “Los chicos” que están haciendo tratamiento leyeron – uno a uno – sus sueños escritos en un papel que despues ataron a un globo verde y los soltaron todos al mismo tiempo. Me perdí mirándolos subir al cielo, fue una bella imagen de esperanza.

 

Sentí una emoción enorme porque escuché los discursos y los testimonios perfectamente a través de un micrófono. Hace treinta años que no voy al teatro, conferencia, ni veo una película nacional o televisión porque no puedo entender lo que se habla.  Cuando empecé a distinguir las palabras de Carlos Souza tuve una alegría inmensa y disfruté de cada minuto cómo si fuese un milagro; no sé como describir el alivio que sentí.

 

Hace cuatro años atrás abandoné Brasil para internar a mi hija en Aylen. Fueron momentos muy duros y dolorosos para todos. El tratamiento duró dos años.  Tenía que participar de varios tipos de terapias pero la más difícil para mí era la de los padres, una vez por semana. Con mi audífono sólo conseguía hablar con una persona que estuviese al lado mío pero en el grupo eramos muchos y las voces se perdian en un sonido indescifrable. Los padres sentíamos una misma angustia y eso despertaba un sentimiento de solidaridad entre nosotros. Ellos se turnaban y escribían en un cuaderno lo que se decía para que pueda leerlo y hablar a mi vez.  Fue muy difícil pero gracias al esfuerzo que hicieron los padres para ayudarme lo conseguí.

 

Si crecer duele yo crecí. Mi hija me hizo crecer y aprendí mucho con el tratamiento. Aprendí lo que significa la palabra perdón, a controlar mejor mis impulsos, que no todo es como lo quiero, a aceptar la debilidad, a los otros y por sobre todo aprendí a amar mejor. Todavía me falta mucho, tengo toda la vida para aprender. Lo primero que aprendí en Aylen fue a no sentirme culpable y sí responsable. La culpa paraliza y no te deja actuar. Para sacar a tu hijo adelante tenés que actuar y tomar decisiones complicadas por momentos.

 

Anoche volví a ver los lugares de la casa que guardaron mis miedos, angustias y frustraciones. Recordé muchas cosas y me sentí feliz al estar celebrando esa fiesta junto a mi hija entera. Me sentí feliz al escuchar los discursos, testimonios, las voces de quienes me hablaban y, aunque no distinguí bien la música pude oir las notas estimulando mis electrodos y eran muy agradables. Desde esta perspectiva me dí cuenta del enorme esfuerzo que tuve que hacer para mantenerme conectada y comunicada.

 

Jean-Leloup – un padre espiritual – dice que no debemos desnudarnos delante de todo el mundo, sólo nos podemos desnudar frente al amor. “No estamos aquí para destruirnos. Estamos aquí para crecer, para elevarnos. Ahí, donde hay fragilidad, ahí, donde hay vulnebarilidad, puede que sea el lugar más sagrado, el que pide más respeto. Pero es cierto que varios se aprovechan de ella, es por eso que no nos debemos desnudar delante de todo el mundo. Podemos desnudarnos frente al amor, pero no delante de la voluntad de poder porque sino el otro lo aprovechará para destruirnos” (lo traduje del francés al español porque no existe en esta última lengua, no sé si está bien escrito).

 

De todos modos algo de eso hice en este post, me desnudé.  Espero  que este  testimonio sea un mensaje de fe y de esperanza. Nuestros sueños pueden hacerse realidad porque querer es poder y porque el amor es poderoso. Merecemos ser felices pero por sobre todo merecemos amar porque el amor  es la clave de la felicidad.

 

 

Reedito para transcribir la canción que formó parte de la fiesta. A mi me dieron la letra escrita para que pueda compartirlo. Acá la transcribo porque me gustó mucho

 

 

No sé si soñaba, no sé si dormía

y la voz de un ángel dijo que te diga

celebra la vida.


Piensa libremente, ayuda a la gente

y por lo que quieras lucha y sé paciente

Lleva poca carga, a nada te aferres

porque en este mundo nada es para siempre


Búscate una estrella que sea tu guía

no hieras a nadie, reparte alegría.


Celebra la vida, celebra la vida

que nada se guarda, que todo se brinda

Celebra la vida, celebra la vida

segundo a segundo y todos los días


Y si alguien te engaña al decir te quiero

pon más leña al fuego y empieza de  nuevo

No dejes que caigan tus sueños al suelo

que mientras más amas, más cerca está el cielo


Grita contra el odio, contra la mentira

que la guerra es muerte y la paz es vida


Celebra la vida, celebra la vida

que nada se guarda, que todo se brinda

Celebra la vida, celebra la vida

segundo a segundo y todos los dias


No sé si soñaba, no sé si dormía

y la voz de un ángel dijo que te diga…


Celebra la vida, celebra la vida

y deja en la tierra tu mejor semilla

Celebra la vida, celebra la vida

que es mucho más bella cuando tu me miras


Celebra la vida, celebra la vida…

El jueves 15 de octubre leí en el diario este texto:

Reclama un implante para su hijita sorda

Tengo 31 años y cuatro hijos. La vida quiso que la más chica naciera hipoacúsica. Con el papá vivíamos en Ledesma, Jujuy. A los dos años le diagnosticaron hipoacusia bilateral neurosensorial profunda. A partir de ese momento empecé a moverme por cielo y tierra tratando de hacer lo mejor por mi hija. Nos mudamos a Buenos Aires y empecé un largo recorrido por los hospitales para tratar de conseguir un implante coclear. Desde hace unos meses la tratan en el Hospital de Clínicas, donde le hicieron todo tipo de estudios y  me armaron una carpeta para que presente en el Ministerio de Salud, pidiendo el implante. El 6 de octubre me presenté con toda mi ilusión y ansiedad y no sólo no me recibieron la carpeta, sino que la simple explicación que me dieron fue que el Estado hizo recorte de presupuesto y que no se toman más pedidos de implantes. Lloré, pedí por favor, grité y nadie me escuchó. Yo me pregunto: ¿Si se gastó tanta plata en el fútbol, cómo puede ser que no haya para salud? ¿Por qué mi hija tiene que seguir siendo sorda cuando tiene una posibilidad de ser una nena como cualquier otra?

Vanina Russo

tatyluju03@hotmail.com


Le escribí un mail ofreciéndole  ayuda porque la información es poder y yo sé que la ley 24.901 protege a los discapacitados. En esta ley no sólo tenemos derecho a un implante como también tenemos derecho a todo lo que el médico juzgue necesario para nuestro bienestar.


Vanina me respondió ayer:


Ante todo quiero agradecerte por tus palabras,te cuento que entre tanta gente que leyó la carta estaba una productora del programa “Otro Tema” de Santo Biasati. El dia lunes 26 van a venir a mi casa a hacerme una nota que saldrá el dia martes a las 22 horas por TN. Espero que la veas y de paso conozcas a Belén. Tambien queria decirte que si no respondo los mails más rápido es porque no tengo computadora y trato aunque sea una vez a la semana venir a un ciber. Mil gracias por las palabras y ya nos vamos a estar escribiendo.

Besos

Vanina


Con esto invito a los que viven en Argentina  ver  el programa y apoyen a Vanina. Los discapacitados –  al igual que  los jubilados – son personas muy vulnerables. A pocos les importa  el bienestar de ellos porque  no representan un interés económico. Cada vez que leo sobre los abusos que se cometen con las jubilaciones me pregunto cómo es posible que no nos demos cuenta que un día todos estaremos ahí. La vida da mucha vueltas, para los poderosos también.  Mucha gente se va a dormir rica y se despierta pobre.  Antes esto sólo pasaba en los países emergentes pero este fenómeno ya  se globalizó con la famosa crisis mundial.  Los primeros que pagan las consecuencias en los momentos difíciles  son los más débiles; los que no tienen armas, ni fuerzas para hacer valer sus derechos.  Esto me recuerda a Mafalda – para variar –  cuando propuso una huelga de abuelos. Y sí, ¿que huelga pueden hacer los jubilados, al igual que los discapacitados?


Es por eso que la información es poder.  Conocer los derechos y las leyes que nos amparan es poder, pero no siempre es suficiente. El Ministerio de Salud le negó un derecho fundamental e indiscutible a la hija de Vanina.  En estos tipos de situaciones los medios de comunicación son muy importantes para que las injusticias no se lleven a cabo.  El caso de Vanina lo  demuestra. Los medios de comunicación fueron muy cuestionados en estos últimos tiempos en Argentina, no quiero entrar en este tipo de discusión porque no conozco mucho  del tema. El periodismo puede ser beneficioso para algunos casos como también puede ser  nefasto para otros, pero no pueden dejar de existir.


Espero que la niña de Vanina consiga su implante. Sus padres se mudaron de Jujuy a Buenos Aires para conseguirlo porque se lo merece, porque todos nos merecemos una vida mejor.


Nueva calibración

PULSARci100_ABI_electrode
musicaAyer tuve la última sesión de calibración, reeducación y psicológica del año. Me causa mucha alegría volver a ver al equipo de fonoaudiólogas y a la psicóloga; siento un enorme cariño por ellas. Con la psicóloga compartí uno de los peores momentos de mi vida y me sacó de un agujero negro lleno de tristeza. Me siento eternamente agradecida con el equipo médico de la fundación Arauz. La verdad que no tengo palabras.

Ayer tuve la última sesión de calibración, reeducación y psicológica del año. Me causa mucha alegría volver a ver al equipo de fonoaudiólogas y a la psicóloga; siento un enorme cariño por ellas. Con la psicóloga compartí uno de los peores momentos de mi vida y me sacó de un agujero negro lleno de tristeza. Me siento eternamente agradecida con el equipo médico de la fundación Arauz. La verdad que no tengo palabras.

 

 

musica

 

 

En la sesión con la psicóloga me vino toda la película que viví antes de hacerme el implante. Hoy soy una nueva persona, todavía tengo mis preocupaciones y problemas. pero OIGO y lo vivo como un milagro. Estoy oyendo el sonido de las teclas mientras escribo. Hace un año atrás no las oía. Ese sonido banal e intrascendente demuestra el salto que di con el implante coclear. Me sacó del silencio infinito y me llevó al sonido de la vida, la vida que vivo hoy.

 

 

La audióloga me hizo unas pruebas. Primero dijo unas vocales al azar que tuve que repetir sin mirarle los labios; luego les agregó una consonante -aca, ama, aja, alla-, abrió un cuaderno donde se veían cuatro palabras parecidas por página como -casa, mapa, lata, bacha o nene, pele, leche, mete- y yo tenía que indicarle cúal estaba diciendo. Finalmente enunció frases completas, la parte más difícil. En la anterior sesión entendí pocas frases y de esta vez fueron muchas más. Acerté el 80% contra el 50% de la vez anterior.

 

 

Cuando terminé las pruebas hicimos la calibración con la fonoaudióloga. No me cambió mucho el mapa, sólo aumentó un poco los electrodos. No quería cambiar el mapa porque me sentía muy cómoda con mi actual forma de oir. De todos modos me falta mucho: no puedo seguir una conversación de la televisión; no discrimino músicas nuevas y a veces no reconozco las viejas. Me cuesta mucho entender lo que me dicen en ambientes ruidosos pero como todo es una cuestión del “vaso medio lleno y medio vacío” lo que me queda son los avances que he hecho. Me encanta escuchar frases mirando para otro lado. Puede parecer mal educado pero a mi me causa una satisfacción enorme entender lo que me están diciendo sin mirar los labios. Es una conquista.

 

 

Le pedí a la fonoaudióloga que guarde la calibración anterior porque tengo miedo de que la nueva no sea tan buena como la anterior. Sólo después de unos días sabré cómo me va con este mapa. Por momentos me parece que discrimino menos que antes las palabras. Me subió más los agudos que los graves para que no tenga eco. Cuando los electrodos graves están muy altos puede haber un eco al oir. Así fue al incio, cuando mi nervio recibió los primeros estímulos con el implante. Por ahora tengo la sensación de que los agudos me están molestando en la discriminación de las palabras. Voy a esperar unos días más, se necesita de una adaptación. De todos modos la fonoaudióloga me dijo que la puedo llamar cuando quiera, que no tengo que esperar la próxima calibración si algo me molesta. Es un alivio saber que puedo contar con el equipo cuando lo necesite ya que cada calibración representa un cambio, y eso me asusta.

 

 

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Ahora tengo problemas con mi plan de salud: no quiere hacerse cargo de los gastos del implante. Se hizo cargo de la cirugía, la compra del aparato y la reeducación posterior pero este aparato gasta muchas pilas y todos los accesorios son muy caros e indispensables para poder oir. El implante es un dispositivo electrónico que se puede romper, tanto por fuera como por dentro. A un niño se le rompió el chip con un pelotazo y tuvieron que volver a operarlo. Es una cirugía más simple porque el camino de la cóclea al nervio ya fue trazado en la primera intervención; pero hay que hacerlo. Y hay que comprar un nuevo chip. Este aparato tiene un tiempo de vida útil de, más o menos, diez años. Después hay que colocar otro y si el plan de salud me deja acá -en Pampa y la vía- no podré reponerlo cuando sea necesario.

 

 

Las leyes sobre este tema en Argentina son muy avanzadas, sólo que hay que saberlo… y pelearlo. Según mi plan de salud, la Ley 24.901 no dice nada específicamente sobre el mantenimiento del implante coclear. Esta ley trata sobre todo tipo de discapacidades y exige que se debe hacer todo lo que sea necesario para el bienestar del discapacitado otorgando muchos derechos, tanto a nivel económico, de educación, rehabilitación, operaciones, pensiones, transportes y demás.

 

 

Empiezo una nueva etapa, empiezo una nuevapelea porque no quiero volver al silencio infinito; quiero oir con mi implante coclear por los años y los años.

Un año

 

 

Hace un año atrás el doctor Santiago Luis Arauz me hizo un implante coclear y mi vida sonora cambió maravillosamente desde entonces; me cambió la vida y se lo agradezco de todo corazón. Hoy también es el cumpleaños de mi hija así que festejo en doble esta fecha.

 

 

Agatha y Olivia

 

 

A decir verdad me iba a operar el día 10 de junio pero una semana antes de la fecha me encontraron una anemia “al límite de la transfusión”, por lo menos eso me dijo la médica. Yo me sentía un poco cansada pero creía que era debido al pavor que le tenía a la cirugía. Tenía un miedo bárbaro pero no quería vivir más en ese silencio devastador. Estuve cinco meses tomando hierro y haciendo montones de examenes.  El aparato del implante de la marca Medel ya había sido importado de Austria y me sentía preocupada al ver el tiempo pasar sin poder operarme. El doctor Arauz llamó para saber que estaba pasando. Cuando ya no tenía más anemia lo fui a ver y me dijo: te operás pasado mañana, andá a ver a la secretaria.  Se me paró el corazón pero me di cuenta que sólo así lo iba a hacer. Tenía mucho miedo pero también estaba cansada de esperar. Le pedí una semana y justamente caía el dia del cumpleaños de mi hija Agatha. Ella me dijo que eso me iba a dar suerte y con ese sentimiento entré en la sala de cirugía.  Me dió suerte, la cirugía fue un éxito rotundo y el doctor pudo colocar los 24 electrodos por la cóclea. Ahora mi hija y yo cumplimos el mismo día.  Siento haber nacido de nuevo, a una vida más agradable y alegre con los sonidos que me acompañan.

 

 

coclean medelFue un año de descubrimientos. Los sonidos se hicieron más altos y presentes. La música no la entiendo siempre pero es agradable; con el audifono era insoportable e irritante. Poco a poco voy reconociendo las músicas que oía cuando era jóven y tengo grabadas en mi cerebro; es encantador. Entré en el mundo del mp3; uso y abuso de él porque para mí  no sólo es un entretenimiento como tambien es un ejercicio para aprender  a escuchar a través de mi implante.

 

 

He hablado por teléfono con algunas personas pero todavía le tengo miedo así que no tengo la iniciativa de levantar el tubo y llamar a nadie. Es un miedo absurdo ya que el teléfono no me va a comer pero así es la mente… absurda. Descubrí la tecla T en mi control remoto,  con la cúal desaparecen los sonidos ambientales para que pueda entender con más claridad a mi interlocutor.   Sirve en los teléfonos fijos pero no tanto con los celulares. De todos modos distingo mejor las voces desde mi celular que en un teléfono fijo. No me gusta hablar por teléfono pero ya me voy a acostumbrar. No estoy apurada.

 

Me cuesta discriminar las palabras en lugares ruidosos pero prefiero eso al silencio. La semana que viene tengo otra sesión de calibración y reeducación así que todavía tengo mucho para aprender.

 

Conocí blogs de implantados maravillosos, comparto experiencias con ellos y con los que los acompañan. No me siento sola y adquirí muchas riquezas al conocerlos. Ahí está Pepe Lozano con sus  comentakas, Sun Melody y Lak.

 

Me siento feliz con el implante, me encanta oir las voces de las personas que amo, los pájaros, la lluvia, los niños jugando, un piano, risas, músicas…. me encanta oir la vida y me encanta compartirlo con ustedes.

 

GRACIAS

simbolo_surdez_gd1La semana pasada se me venció la licencia de conducir que había hecho en Recife, donde vivía. Como hace cuatro años que estoy en Buenos Aires y no tengo tiempo para viajar -y recorrer los cinco mil quilometros que me separan de una ciudad a la otra- tendré que hacer una nueva licencia aquí. Estoy un poco preocupada porque no sé cómo va a ser el trámite con el implante coclear. Cuando pedí mi licencia en Recife tuve algunos problemas. Me mandaron a un médico para que me haga una audiometría y escriba mi historia clínica. Le pregunté a este último si podría conducir con mi audición pero él sabía menos que yo. Lo único que me dijo fue: “¡Pero usted es totalmente sorda!”. ¡Chocolate por la noticia! No necesitaba verlo para saberlo, a decir verdad nunca iba al otorrino ya que lo mío no tiene cura y en aquel entonces ni se me pasaba por la cabeza hacerme un implante coclear. Me las arreglaba con un audífono de lo más bien: escuchaba lo que quería. Es una broma, escuchaba lo que podía pero entre la lectura labial y la intuición lo llevaba de lo más bien. Finalmente supe que en Brasil los sordos tienen derecho a un registro, como cualquier persona, sólo que en el momento del examen nos acompaña un funcionario para decirnos lo que tenemos que hacer. Hoy en día existe un logo en forma de adhesivo para que los deficientes auditivos lo peguen en el vidrio del coche. No es obligatorio, pero es bueno así los otros conductores o policías saben que en ese coche maneja alguien que no oye bocinas o silbidos.

 

 

4

 

 

Los tiempos deben haber cambiado; mi padre fue sordo y piloto de Fórmula 3 en los años cincuenta. Yo no había nacido todavía y sólo tengo las fotos para imaginarlo como corredor. Me emociona

 

 

 

copa papá

jaguar

 

 

Cuando era niña él ya no era más piloto de fórmula 3; andaba en un cochecito. Las vueltas de la vida lo llevaron de un Jaguar a un Auto Unión. Sufrió mucho por eso, pero nunca se quejó. Lo perdió todo en las épocas turbulentas de la revolución Libertadora, cuando los militares derrocaron a Perón. Lo pusieron preso por tener una fábrica de trenes. O sea: lo pusieron preso siendo inocente. Bueno, esto es una larga historia que terminó en Francia, donde se casó con mi madre y yo soy el fruto de ello. Una historia digna de una novela y mi deseo es aprender a escribir para contarla.

 

Con el tiempo mi padre volvió a levantar la cabeza como abogado. En el año 1976 ganó un juicio muy importante y con ello mucho dinero. Lo primero que hizo fue comprarse un BMW deportivo y un antiradar. No sé como se consiguió el antiradar, lo único que sé que venía de Estados Unidos y era ilegal. Lo conectaba desde el encendedor de cigarros y enganchaba el aparato en el parasol del parabrisas. Cuando le entregaron el coche me vino a buscar, me sentó a su lado, sin cinturón de seguridad (otra época) y me dijo: “vós sos la copilota”. Volabamos y a mi me encantaba. Observaba con atención todos sus movimientos. Observaba como y cuando hacía los cambios, como manipulaba el volante, en que exacto momento ultrapasaba un coche. Lo observaba todo y así aprendí a manejar. Con pura adrenalina y pura concentración. Nuestros viajes a la playa eran carreras de fórmula 3, sólo que corríamos en una ruta – y no autopista – donde pasaban camiones y coches de todo tipo. Mi madre se sentaba atrás y lloraba durante todo el trayecto mientras él se hacía el sordo o le recordaba como en sus años de romance lo aceptaba todo para estar con él.

 

Muy pocas veces un coche nos ultrapasaba en la ruta, pero cuando eso sucedía nuestro viaje se transformaba en una persecusión. Mi padre vivía sus propias carreras, impulsado por una pasión incontrolable al volante. En esos momentos yo rezaba para que el otro coche desapareciese de la faz de la tierra. Sólo el chillido del antiradar lograba que bajase la velocidad. Al poco tiempo veíamos a nuestro “adversario” parado en el costado de la ruta con la policía y mi padre le mandaba un saludito irónico. El otro nos miraba desconcertado, no podía comprender como habíamos sabido que el radar de la ruta estaba activado.

 

Una vez lo paró un policía de moto y no tuvo tiempo de esconder el antiradar. El policía afirmaba -con razón- que nos vió volando por la ruta y mi padre se lo negaba a muerte. De repente vió nuestro aparatito mágico conectado al encendedor y preguntó desconcertado: “¿Que es eso?”. Mi  padre lo agarró al vuelo y le respondió: “¿Cómo, no sabe?”. Le tocó el ego  y por eso dijo: “Claro que sé” a lo que mi padre le retrucó con un “¿Y entonces porque me lo pregunta?” . Nos dejó ir.

 

Irnos de viaje a la playa era algo fuera de lo común. Cuando mi padre se sentaba al volante se ponía unos guantes especiales para que sus manos no se deslicen con la transpiración. Ponía el reloj a cero y decía: en tres horas tenemos que llegar. No se podía hablar, ni comer, mucho menos tener ganas de ir al baño. Por suerte nunca hemos chocado,  a los diez años de uso su coche parecía recién salido de una concesionaria. ¿Cúal era el secreto para que un sordo manejase a 200kms por hora en una ruta de mala muerte sin chocar? . Primero de todo tenía mucho talento, pero tambien tenía un secreto que me repetía una y otra vez: los espejos. Los espejos son importantes para todos pero para un sordo es fundamental.

 

Hace poco tiempo atrás fuimos al cumpleaños de Magui. Se hizo la fiesta en un restaurante. Yo estaba muy feliz al poder participar finalmente de las conversaciones de mis amigos pero de repente se me acabó la batería y me había olvidado la otra en casa. Y si, soy una tonta, ya lo sé, me la olvidé de nuevo. La cuestión es que en el momento que el procesador de voz se apagó yo me desconecté de la fiesta. El silencio lo invadió todo y decidí ir por la otra batería que estaba en casa, a unas treinta cuadras de allí. Me fui sola de coche, en el silencio total y de noche sin ningún problema. Cuando agarro el volante me siento segura y no le tengo miedo al silencio. Manejo con los espejos, como me enseñó mi padre, y con la intuición que adquirí en todos estos años de sordera… y muy bien… modestia a parte…jejeje

 

Despues de todo esto no tengo duda que un sordo puede  manejar. Se maneja con los ojos y con el cerebro. Es cierto que la audición tambien es importante pero no es indispensable. La observación es mucho más importante y los espejos son de gran ayuda. La semana que viene empiezo con el trámite para tener mi nueva licencia. Ya les contaré.

Seis meses sin fumar

Hoy, 24 de septiembre, a los tres días del início de la primavera, cumplo seis meses sin prenderme un cigarrillo reconquistando con ello  mi libertad

primavera2

Este último mes sin fumar la pasé muy bien. No viví aquel día a día, es más, apenas me acordé de mi ex-compañero y no lo eché de menos  ni cuando fumaban a mi lado. A veces tuve una lejana añoranza pero no lo deseé. Han sido momentos muy fugaces y aislados. De todos modos no bajo la guardia porque  el bicho ataca en el momento más inesperado. No hay que olvidar que  el tabaquismo es una enfermedad crónica. Ahora estoy preparada para enfrentar a mi enemigo y echarlo con un rotundo NO.

El humo no me nubla más la mente  y ahora puedo ver claramente la trampa mortal de la que me liberé. No puedo creer que fumé durante casi treinta años, es alucinante. Nuestro cuerpo tiene una capacidad de resistencia impresionante al soportar tanto mal trato; ¡lo envenené durante casi treinta años!. Siento los efectos que el cigarrillo produjo en mi organismo, mis pulmones y mi estómago fueron tocados y tendré que cuidarme durante toda la vida por ese motivo. Me da bronca haber debilitado mi salud con este “hábito” que adquirí en mi adolescencia. Hoy en día me resulta evidente que fumar no es un hábito: es una adicción.



Odio al cigarrillo pero no odio a los fumadores, claro está. Lo odio cuando se lleva una vida o cuando veo un enfermo fumando. Es como regalar – y no vender – el alma  al bicho y a todas las tabacaleras que se forran los bolsillos.

Hace veinte días atrás estuve en un asado en el campo, con unos familiares de Germán. Estabamos comiendo dentro de la casa porque hacía frío.  Cuando estabamos tomando el café vi a través de la ventana un señor fumando y respirando con mucha dificultad en el jardín. Esa imagen me impactó. Despues supe que ese hombre tiene una enfisemia y  estuvo internado varias veces… con oxígeno.  Me dió tanta bronca y tanta pena al mismo tiempo verlo destruirse los pulmones porque  “no puede” hacer otra cosa. El cigarro en esos momentos se me presenta como realmente es: un asesino.

Los grupos de ayuda son fundamentales para mi éxito contra el tabaco. Cada fumador tapa algo con el humo y el mejor remedio es soltarlo hablando; recuperando la dicción. Hay que soltar lo que tragamos con el humo para liberarnos definitivamente. Al dejar de fumar crecemos como personas, tiramos la muleta y no somos más deficientes.

Todavía faltan seis meses para que la OMS me considere una ex-fumante oficial. Al abandonar el cigarro se vive un proceso de duelo que dura un año (como cualquier duelo) Debemos re aprender a vivir sin fumar. Durante los primeros meses de abstinencia pasamos por diversos estados de ánimo como irritabilidad, ansiedad, depresión, pelearse con el mundo, llorar por cualquier cosa y verlo todo negro. Nos sentimos los más grandes desgraciados del planeta al haber perdido al compañero de todas y por todas. Es muy fuerte realmente. Por suerte existe una fórmula mágica para dejar de fumar que se llama convicción y actitud.

Querer es poder


Hay un libro que ayuda a muchos y me ayudó en un momento también. Me abrió otra perspectiva al mostrarme que no fumo por placer y sí  por adicción a la nicotina. Es más fácil dejar de fumar si no lo vemos como un sacrificio y una perdida a algo que nos gusta. El libro nos explica la trampa y nos pone en ridículo frente a la esclavitud que vivimos con el pucho. Lo hace con humor y sobre todo lo hace con mucho conocimiento de causa ya que el autor fumó cinco paquetes de cigarros por dia durante no sé cuantos años. Aquí  dejo el enlace para quién lo esté pensando, el libro no muerde y lo peor que les puede pasar es que sigan fumando…. ¡No le demos más de comer a las tabacaleras y por sobre todo no les regalemos nuestra preciosa vida!.

Vivir es respirar


Dedico esta entrada a mis dos madrinas, una está en Argentina y la otra en España. Una de ellas es Magui, que conocí en un foro de ex-fumantes y despues personalmente.  La otra es Nieves, la con0cí en el mismo foro pero no personalmente aunque hablemos casi a diario por el messenger. Las dos son ex-fumantes oficiales (que importante suena, che:)) y lo consiguieron de primera. Las dos abrieron sus propios foros y así ando yo por la internet… de acá para allá para decir que


HOY NO FUMO


Las quiero chicas...GRACIAS :*********

La chola

Este cuadro se llama La chola, como llaman a las indígenas del norte argentino y de Bolivia.  Es un nombre dulce como lo es esta chola que pinté.

 

 

cuadro corel chola

 

 

Las cholas venden frutas y verduras en la calle, casi siempre al lado de un supermercado de modo que puedan competir con este último por la calidad, siendo su mercadería mucho más fresca.

 

 

Todavía no sé que nombre ponerle a esta serie, pero con ella quiero mostrar el mundo social que compone Buenos Aires. En Brasil dicen que esta ciudad es europea. Es cierto que tenemos una gran influencia cultural de ese continente, como tambien lo tiene São Paulo: son ciudades que recibieron  muchos inmigrantes hasta las últimas guerras.  De todos modos son dos ciudades completamente diferentes. En Buenos Aires se respira un aire de nostalgia  que se ve reflejada en el tango, y en São Paulo todas las comunidades confluyen a un mismo sentimiento brasileño: dos miradas completamente diferentes. Me pregunto si la naturaleza no tendrá que ver con ello ya que el paisaje de la pampa es muy melancólico.

 

 

Mi Buenos Aires querido es latino y americano; forma parte de America latina y las cholas son una prueba de ello.

 

 

Los dos primeros cuadros de esta serie son brasileños pero tratan de una misma temática social y latinoamericana como lo cuento en el post anterior. Este video que encontré sintetiza perfectamente el sentimiento que quiero expresar con estas pinturas. Además está cantado en español y en portugués.  Lo pude oir muy bien, aunque no haya reconocido varias palabras. Que contradictorio que suena, pero pude oir muy bien el ritmo…Y que ritmooooo :)

 

 

 

 

Pinté este cuadro con yeso y pigmentos para darle a través de texturas un aire más rústico y de color terracota. Así son los colores en el norte argentino: las montañas son cuadros al aire libre.

 

 

 

 

Soy loca por tí, América :)

 

P.D: Angel, no te pongas bajo por no escuchar este video aún. Ya falta cada vez menos para que te implantes y podrás disfrutar de la música brasileña desde mi blog. :)

Cotidiano

Desde hace años que pinto series, varios cuadros sobre un mismo tema que juntos forman una exposición. Cotidiano el tercer cuadro de una nueva serie que todavía no sé como llamar.

 

Cotidiano 3

 

 

Empezó con Abandono, el cuadro que pinté para expresar la angustia que sentía desde el silencio que me lo quitaba todo. De ahí surgió la idea de crear una serie de cuadros sociales, retratando los personajes que todos conocen y pocos quieren ver; los que están al margen. En esta serie intento mezclar la plástica con el dibujo de historieta… o algo que se le parezca. No creo que sea necesario pintar lo que está al margen a través de la tristeza, eso me lo enseñó Brasil y no lo quiero perder. De todos modos Abandono es inevitablemente triste pero los que le siguen ya no lo son.

 

El otro cuadro de esta serie es Cartoneros y puede que a la bahiana también la agregue.

 

Y si, no lo puedo evitar, el nombre de este cuadro me recuerda a la canción de Chico Buarque. La subo en español y en portugues para que lo disfruten todos… aunque la versión original sea simplemente….original…jejeje

 

A ver que han oído los implantados, (despues de haber leído el comentario de Angel he traducido la letra)…Yo la he oído bastante bien pero la conozco de antes y la memoria rellena los vacíos auditivos. De todos modos es un placer poder acompañar los labios de Chico con MÚSICA :)

 

Todo dia ella hace todo siempre igual
Me despierta a las seis horas de la mañana
Me sonríe con una sonrisa puntual
y me besa con la boca de mentol

Todo dia ella dice que es para cuidarme
Y esas cosas que dicen todas las mujeres
Dice que me está esperando para cenar
y me besa con la boca de café

Todo dia yo pienso en poder parar
Al mediodia sólo pienso en decir no
Despues pienso en la vida que hay que llevar
y me callo con la boca de arroz

A las seis de la tarde, como era de esperar,
Ella agarra y me espera en la puerta
Dice que está loca para besarme
Y me besa con la boca de pasión

Toda noche ella dice para yo no alejarme
Medianoche ella jura eterno amor
Y me aprieta para casi ahogarme
y me muerde con la boca de pavor

Todo dia ella siempre hace todo igual
Me despierta a las seis horas de la mañana
Me sonríe con una sonrisa puntual
Y me besa con la boca de mentol

Sos igual que tu padre

Mi padre me enseñó a vivir una vida normal a pesar de la sordera. Los dos teníamos la misma enfermedad y como yo, perdió el oído izquierdo en una operación mientras oía del derecho con la ayuda de un audífono (a decir verdad escuchaba un poco más que yo ya que sin el audífono, si le gritaban de cerca, algo oía). Nunca habló nada sobre el tema. Lo único que decía frecuentemente era un “soy sordo pero no soy boludo”. Había desarrollado una increíble capacidad de observación, sabía todo lo que había en una habitación con sólo haber estado allí diez minutos. También había desarrollado su intuición y podía ver lo que para nosotros era invisible. Eso lo ayudó mucho en su profesión de abogado ya que escuchaba lo que las palabras no decían, escuchaba las palpitaciones del corazón del que le mentía, el temblor del que le temía o el crujido de dientes del que le tenía bronca. Escuchaba al cuerpo, lo escuchaba todo y yo no me daba cuenta que mi papá era sordo. De chica le tenía miedo, de adolescente lo odiaba. Sólo de adulta empecé a admirarlo y de sorda lo comprendí. Lo que más admiré de mi padre es que nunca se quejó ni permitió que lo traten como un minusválido. Eso lo hacía agresivo por momentos, a pesar de su seductora simpatía. Asi, muchos lo llamaban Mr. Hyde and Dr. Jekyll

 

 

papá y Olivia

 

 

Hoy en dia, conociendo el silencio profundamente, no sé como pudo ser el abogado que fue ni como pudo tener una vida social activa sin oídos. El alcohol lo ayudó a tapar sus angustias y me jodió la vida a mí. Nunca lo ví borracho -no se tambaleaba, ni se le trababa la lengua- pero se le cambiaba el humor drásticamente. Él me amaba y yo lo odiaba. A decir verdad le tenía miedo: parecía un guerrero cuando proclamaba que la vida era una constante lucha. Me imagino la presión que debe de haber vivido al enfrentar juicios importantes valiendose de su observación y de su intuición a falta de oídos. No conocía la lectura labial, ni nada que se le parezca, pero no se le perdía nada. Lo recuerdo en algún encuentro social, con un vaso de whisky en la mano y el audifono desconectado en el bolsillo de su saco mirando a su interlocutor como si le escuchase atentamente, cuando a decir verdad no oía nada. Al salir le preguntaba porqué se había quitado el aparato. Me respondía: “Con la mierda que hay que oir es mejor ser sordo”. Qué cínico que era el viejo. Más tarde nos relataba lo que había percibido de la reunión y nos contaba como Fulanita, que estaba sentada en la barra, era amante de Menganito, que vimos hablando con sus amigos en el otro lado del salón. Mi mamá exclamaba escandalizada que ella conocía a Fulanita muy bien y que él estaba loco. A los seis meses mi madre se enteraba que Fulanita era amante de Menganito mientras él proclamaba: “el viejo sabe más por viejo que por zorro”. No se equivocaba nunca, ni a la hora de morir cuando nos dijo que el médico especialista en enfermos terminales que mi madre le había contratado no era médico, sólo un chanta ladrón. Al mes, cuando murió, llamamos al tal médico para que firmase el atestado de óbito y nos confesó que no tenía el título. Nos sorprendió hasta el final.

Anoche mi madre me dijo: “sos igual que tu padre” en tono de desaprobación. Estabamos discutiendo sobre religión entre tres en una mesa y yo pensaba diferente. En esos tipos de discusiones (como en otras) los normoyentes hablan rápido, no me miran, ni gesticulan regalándome al final una traducción en forma de resúmen que me deja fuera del tarro. Es ahí que siento la sangre hervir y me meto, porque tengo cosas que decir, como un elefante entrando en un bazar. Hablo sin hacer el esfuerzo de entender lo que me responden. No encuentro otra manera de decir lo que pienso ya que no se puede discutir repitiendo quinientas veces lo mismo en medio de un momento de pasión. Es por eso que entiendo el hecho de que los normoyenes hablen rápido y no gesticulen a pesar de que ellos no entiendan mi modo de expresarme. Eso les hace pensar que no los escucho cuando a decir verdad los que no me están escuchando son ellos y me causa una grande frustración. En esos momentos lo entiendo tanto a mi padre. Él era un hombre inteligente y muy culto, lleno de ideas y de pasiones, pero no oía. Se las tenía que arreglar sólo y se metía agresivamente en el medio de una discusión de historia o de política (sus dos pasiones), lo que fascinaba a algunos y escandalizaba a otros por causa de su desbordante personalidad . Es difícil discutir con un sordo me imagino, pero tambien es difícil ver como todos hablan acaloradamente sin poder participar.

Es cierto, me parezco bastante a mi padre. Los dos eramos sordos pero tambien lo era mi abuelo materno ( vaya suerte la mía) que enfrentaba esta limitación con otra actitud. Mi abuelo se encerró en su cuarto, escondido entre libros y se aisló del mundo.Mi viejo luchó como un guerrero para tener una vida normal. Yo hice lo mismo que él.

Me hubiera gustado tener su inteligencia y su valor pero sólo tengo su pasión… y su rebeldía. Con los años desarrollé mi observación y mi intuición también. Ya consigo ver lo que los otros no ven. Descubrí un nuevo lenguaje a través del silencio que se fue puliendo con los años y las experiencias vividas. Ya puedo decir que el viejo zorro sabe más por viejo que por zorro. Puedo ver lo sólo que él estaba frente al silencio y admiro como nunca se dejó vencer por este último. Me reconcilié con mi padre varios años antes de su muerte por suerte. Estoy en paz con él porque a pesar de todas sus dificultades hizo lo que pudo y lo hizo con las mejores intenciones, como lo estoy haciendo ahora yo .

De niña le tenía miedo, de adolescente lo odiaba, de adulta empecé a admirarlo, de sorda lo entendí pero siempre lo amé y yo no lo sabía.

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