Mi padre me enseñó a vivir una vida normal a pesar de la sordera. Los dos teníamos la misma enfermedad y como yo, perdió el oído izquierdo en una operación mientras oía del derecho con la ayuda de un audífono (a decir verdad escuchaba un poco más que yo ya que sin el audífono, si le gritaban de cerca, algo oía). Nunca habló nada sobre el tema. Lo único que decía frecuentemente era un “soy sordo pero no soy boludo”. Había desarrollado una increíble capacidad de observación, sabía todo lo que había en una habitación con sólo haber estado allí diez minutos. También había desarrollado su intuición y podía ver lo que para nosotros era invisible. Eso lo ayudó mucho en su profesión de abogado ya que escuchaba lo que las palabras no decían, escuchaba las palpitaciones del corazón del que le mentía, el temblor del que le temía o el crujido de dientes del que le tenía bronca. Escuchaba al cuerpo, lo escuchaba todo y yo no me daba cuenta que mi papá era sordo. De chica le tenía miedo, de adolescente lo odiaba. Sólo de adulta empecé a admirarlo y de sorda lo comprendí. Lo que más admiré de mi padre es que nunca se quejó ni permitió que lo traten como un minusválido. Eso lo hacía agresivo por momentos, a pesar de su seductora simpatía. Asi, muchos lo llamaban Mr. Hyde and Dr. Jekyll
Hoy en dia, conociendo el silencio profundamente, no sé como pudo ser el abogado que fue ni como pudo tener una vida social activa sin oídos. El alcohol lo ayudó a tapar sus angustias y me jodió la vida a mí. Nunca lo ví borracho -no se tambaleaba, ni se le trababa la lengua- pero se le cambiaba el humor drásticamente. Él me amaba y yo lo odiaba. A decir verdad le tenía miedo: parecía un guerrero cuando proclamaba que la vida era una constante lucha. Me imagino la presión que debe de haber vivido al enfrentar juicios importantes valiendose de su observación y de su intuición a falta de oídos. No conocía la lectura labial, ni nada que se le parezca, pero no se le perdía nada. Lo recuerdo en algún encuentro social, con un vaso de whisky en la mano y el audifono desconectado en el bolsillo de su saco mirando a su interlocutor como si le escuchase atentamente, cuando a decir verdad no oía nada. Al salir le preguntaba porqué se había quitado el aparato. Me respondía: “Con la mierda que hay que oir es mejor ser sordo”. Qué cínico que era el viejo. Más tarde nos relataba lo que había percibido de la reunión y nos contaba como Fulanita, que estaba sentada en la barra, era amante de Menganito, que vimos hablando con sus amigos en el otro lado del salón. Mi mamá exclamaba escandalizada que ella conocía a Fulanita muy bien y que él estaba loco. A los seis meses mi madre se enteraba que Fulanita era amante de Menganito mientras él proclamaba: “el viejo sabe más por viejo que por zorro”. No se equivocaba nunca, ni a la hora de morir cuando nos dijo que el médico especialista en enfermos terminales que mi madre le había contratado no era médico, sólo un chanta ladrón. Al mes, cuando murió, llamamos al tal médico para que firmase el atestado de óbito y nos confesó que no tenía el título. Nos sorprendió hasta el final.
Anoche mi madre me dijo: “sos igual que tu padre” en tono de desaprobación. Estabamos discutiendo sobre religión entre tres en una mesa y yo pensaba diferente. En esos tipos de discusiones (como en otras) los normoyentes hablan rápido, no me miran, ni gesticulan regalándome al final una traducción en forma de resúmen que me deja fuera del tarro. Es ahí que siento la sangre hervir y me meto, porque tengo cosas que decir, como un elefante entrando en un bazar. Hablo sin hacer el esfuerzo de entender lo que me responden. No encuentro otra manera de decir lo que pienso ya que no se puede discutir repitiendo quinientas veces lo mismo en medio de un momento de pasión. Es por eso que entiendo el hecho de que los normoyenes hablen rápido y no gesticulen a pesar de que ellos no entiendan mi modo de expresarme. Eso les hace pensar que no los escucho cuando a decir verdad los que no me están escuchando son ellos y me causa una grande frustración. En esos momentos lo entiendo tanto a mi padre. Él era un hombre inteligente y muy culto, lleno de ideas y de pasiones, pero no oía. Se las tenía que arreglar sólo y se metía agresivamente en el medio de una discusión de historia o de política (sus dos pasiones), lo que fascinaba a algunos y escandalizaba a otros por causa de su desbordante personalidad . Es difícil discutir con un sordo me imagino, pero tambien es difícil ver como todos hablan acaloradamente sin poder participar.
Es cierto, me parezco bastante a mi padre. Los dos eramos sordos pero tambien lo era mi abuelo materno ( vaya suerte la mía) que enfrentaba esta limitación con otra actitud. Mi abuelo se encerró en su cuarto, escondido entre libros y se aisló del mundo.Mi viejo luchó como un guerrero para tener una vida normal. Yo hice lo mismo que él.
Me hubiera gustado tener su inteligencia y su valor pero sólo tengo su pasión… y su rebeldía. Con los años desarrollé mi observación y mi intuición también. Ya consigo ver lo que los otros no ven. Descubrí un nuevo lenguaje a través del silencio que se fue puliendo con los años y las experiencias vividas. Ya puedo decir que el viejo zorro sabe más por viejo que por zorro. Puedo ver lo sólo que él estaba frente al silencio y admiro como nunca se dejó vencer por este último. Me reconcilié con mi padre varios años antes de su muerte por suerte. Estoy en paz con él porque a pesar de todas sus dificultades hizo lo que pudo y lo hizo con las mejores intenciones, como lo estoy haciendo ahora yo .
De niña le tenía miedo, de adolescente lo odiaba, de adulta empecé a admirarlo, de sorda lo entendí pero siempre lo amé y yo no lo sabía.




Hace falta tener mucho valor para destaparse así con un post. Hablar de los sentimientos de una con respecto a su familia y su vida cotidiana, no es fácil, y tú lo has hecho y lo has expresado con palabras, a veces duras, pero siempre dichas (escritas), con una naturalidad que le quita dramatismo.
Seguro que tienes cosas de tu padre, y de tu madre. Pero al final, tú, eres tú. Con tus idas y tus venidas, tus comeduras de coco, tus miedos y tus pasiones, y tu inteligencia. Créeme, el que no la tiene, no escribe como escribes tú.
Me quito el sombrero. Un beso fuerte.
Ana
Olivia, este post te ha engrandecido, hace valor, muchísimo valor, para mostrar tu vida y tus sentimientos de la forma que lo has hecho, tan cruda y verazmente.
Eras grande, ahora lo eres más. Te admiro Olivia y estoy orgulloso de haber llegado a tu blog, de seguirlo y de comentarlo.
Gracias, gracias de verdad, me has emocionado hasta el punto que debo interrumpir este comentario para secar alguna lagrimita que cae por aquì.
Estoy en Madrid, camino de Costa Rica.
Te invito a seguir mi aventura en ese pais, día a día desde mi blog
Besitos desde España.
Miguel
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http://www.miguel-asaltodemata.blogspot.com
Me ha parecido un relato fantástico, lleno de recuerdos y nostalgia tal vez, pero con mucha ternura y desde luego creo que lo mejor que te pueden decir es que eres igual que tu padre, porque eres luchadora y una gran mujer capaz como la que más dentro de su incapacidad. __Eso te ha hecho fuerte, pero tierna y dulce a la vez. Es bonito que ames así a tu padre, muy bonito, es un sentimiento que yo no he sido capaz de tener nunca.
Un gran abrazo y gracias por transmitir cosas tan “sentidas”
Mi padre es, después de mi hija, la persona a la que más quiero. Entre otras cosas lo han operado tres veces del oído, y la última vez, hace muchos años, le quitaron el tímpano, por lo que de ese oído, como comprenderás, no obtenía ningún sonido. Hace un par de meses, no sabíamos si por efecto de la quimio que le están poniendo o por qué, dejó de oir completamente por el otro. Te puede sonar a cuento pero ni te imaginas, Oli, la de veces que me he acordado de ti en estas semanas. Afortunadamente resultó ser una otitis bastante fuerte que se le ha pasado hace apenas diez días.
Mi madre también me dice a menudo “eres igual que tu padre” como si eso entrañara signos inequívocos de desaprobación. Ella no sabe que decirme que soy igual que mi padre es el mayor halago que podría hacerme.
Me ha encantado tu entrada, Oli, y no podía por menos que decírtelo.
Un abrazo enorme
Olivia, qué bonito. Tienes un verbo fluido a la hora de expresar tus sentimientos. Lo haces a la perfección y consigues eso tan dificil que supone transmitir lo intangible.
Me alegro enormemente de que seas como tu padre. Supongo que como todos los que apreciamos la sinceridad y el ser directo, aunque eso conlleve ser poco diplomático.
Un beso.
Olivia me has dejado sin palabras, como se te amontonarán los recuerdos de tu padre. Los que tenias de pequeña, con aquellos miedos infantiles a que te riñera, injustamente como tu pensarías. De adolescente, cuando le odiabas por su carácter que como bien dices, se tenia que refugiar detrás de un baso de alcohol.
Pero como cambió tu visión cuando comprendiste que él, lo que tenia eran miedos.
Miedos infundados como tu muchas veces, como yo, y como todos nosotros tenemos.
Muchas veces, cuando estamos en esos miedos nos refugiamos en algo tan efímero como es el alcohol; con el daño que eso puede hacer a nuestras relaciones, pues nuestro carácter pude cambiar mucho, en muy poco espacio de tiempo.
Pero tu tienes, seguro, otras cualidades que no tenia tu padre, y es esa delicadeza y ese amor por las cosas sencillas que tratas de demostrarnos en tus pinturas.
Olivia ojala yo sintiera también esas cosas y me pudiera refugiar en ellas cuando me vienen esos sentimientos de melancolía y bajones de animo.
Gracias por tu post me ha ayudado a comprender tantas cosas?
Olivia corazón es precioso lo que has escrito sobre tu padre. Seguramente no fué la persona más sentimental de éste mundo, pero has sabido entrar en su corazón y descubrir cuales eran sus pensamientos e inquietudes y esooooooo te hace una persona muy especial para él seguro q cuando se fué lo sabía de sobra.
Un beso muy fuerte guapaaaaaaaa!!!
Joder, pa no estar inspirada por dejar de fumar has hecho un post con el que he acabao llorando, la madrequete….
No sé quizá vi una historia muy parecida en mi que algun día pensaba contar, pero que despues de leerte no creo que esté a la altura.
En dos palabras Olivia: Sincero y precioso
Hermosísma y sentida pieza, Olivia. Escribes como los ángeles y cuentas vivencias e historias que llegan al corazón. Un abrazo muy fuerte.
Dios mío, Olivia, acabo de sentir un terremoto en mi alma, que no puedo más. .. que tengo que contártelo, Oli.
A mí también me llaman Mr Jeckill y Dr Hyde. Muchas veces…Me siento como tu padre, observando a la gente , y muchas veces acierto, porque se siente… Mi mujer me dice que pienso muy mal de la gente, y tiene razón, porque no soy feliz pensando así..
Llevo dos años sin ver a mi Padre. Le he odiado porque me ha hecho mucho daño. Y sé que me quiere, pero no sabe quererme. Yo también le quiero, y muchas veces pienso en ir a verle, pero por ahora siento mucha pena, mucha, y no estoy preparado para verle., pero le sigo queriendo, tanto … ¡que triste,Olivia¡, que el orgullo nos pierda la capacidad de querer sin condiciones…
Un fuerte beso, Oli, y yo también te quiero desde el otro lado del Atlántico.
Realmente emocionante, me has emocionado. La foto preciosa. Un abrazo.
La verdad que cuando terminé de escribir esto dudé en publicarlo al verlo un poco demasiado íntimo pero recibí unos comentarios fabulosos. Estoy realmente emocionada.
A tí Ana ya te lo agradecí ayer en el msn. Gracias a tu comentario me sentí más segura de haber publicado esta entrada, y me lo has dicho como tú eres, con inteligencia.
Me imagino que ya estarás en Costa Rica Miguel, iré a leer tu blog para saber de tus aventuras. Eres otra referencia de fortaleza frente a las limitaciones, te deseo mucha suerte.
Lola, es tan bello lo que me has escrito. Me ves dulce porque así lo eres tú. Una mujer muy sensible y muy amiga. Gracias guapa, de corazón.
Que sorpresa la de leerte Seda, yo te admiro mucho y me encanta como escribes. Me emociona saber que te has acordado de mí pese a la circunstancia. Desde tan lejos y sin nunca habernos visto personalmente nos sentimos. Muchas gracias por habermelo dicho. Te mando un beso grandote tambien
Gracias Victor, la verdad que mi padre tenía muchas cualidades pero le fallaba la diplomacia….jejeje…. Espero que te vaya muy bien con la nueva calibración, ya nos contarás. Besos ruidosos
No sabes lo que me alegro Angel de que mi entrada te haya ayudado a comprender tantas cosas. Yo sé que estás pasando por un momento difícil y lo llevas tán bien realmente. No sé si yo estaría con los ánimos que tú tienes. Estamos contigo y la recompensa de volver a oir será fantástica. Ya verás. Besos grandes
Tutxi guapaaaaa, mi padre era un sordo cascarrabias escondiendo un corazón muy blando. Estoy muy contenta de saber que ya estás cerquita de implantarte! :*****
Pepe guapísimo, estoy segura que todo lo que escribas está a la altura. Me encanta tu blog, tu inteligencia y tu constancia para darle continuamente vida. Porque hay que hacerlo eso de escribir todos los dias!!!, y mucho más escribir con inteligencia, humor, esperanza y porque no algún que otro cabreo. Pétons enormes
Gracias Chema, (emoticon ruborizado) Estoy muy contenta por tí tambien pq te falta poquito, no???
Ay José Luis, será por eso que te quiero tanto entonces? Te llaman como a mi papá? jajajaja. Eres una persona con mucha energía y percepción. No me extraña para nada que hayas desarrollado esa percepción. Pero como decía el Che, o por lo menos eso dicen que él lo dijo: “Hay que endurecerse sin perder la ternura jamás”
Yo estuve tres años sin hablar con mi padre y me recuerdo a un amigo diciendome que le escribiese (yo estaba en Francia y él en Argentina) pq de ese modo yo no encontraría mi paz. Y lo he hecho. Mi papá era muy orgulloso (y yo tambien, vale) y pasó mucho tpo para responderme. Espero que tú tambien des el paso pq te vas a sentir muy bien despues. No sirve de nada el orgullo y todos nos equivocamos. Puede que tu padre te haya hecho daño por no saber hacer las cosas de otro modo. Te mando un beso grande JL y yo tambien te quiero mucho :****
Gracias Lourdes, a mi tb me gusta esa foto
Gracias Oli, agradezco tus palabras y tu apoyo de todo corazón.
Yo también te quiero mucho…
Querida Olivia, a mi me pusiste los pelos de punta con tu escrito, porque he recordado de golpe tantas cosas olvidadas de vivir en silencio. Sobre todo eso de distinguir la falsedad, ¡ es cierto!. Y por cierto que me doy cuenta de que esto lo he perdido al volver a oir.
Una foto preciosa para el recuerdo.
Un abrazo enorme y con muchos besos muy sonoros para ti .
Olivia, el mejor homenaje que podías hacer a tu padre es lo que has escrito.
Un abrazo
Oli, mi querida amiga, con que foto tan entrañable has ilustrado esta entrada. La he leído atentamente y me ha encantado, como todo lo que tú escribes y compartes con nosotr@s.
Desde la lejanía física que tenemos, pero desde la cercanía muchas veces íntima que nos ofrece internet y que hace que nos conozcamos profundamente, me atrevo a decirte SÍ, ERES IGUAL QUE TU PADRE, afortunadamente para tí. Os he observado en la fotografía y tanto a él como a tí se os nota una gran personalidad; él en ese instante estaba admirando su mejor obra, hoy eres tú quien le admira a él y no me extraña.
Hoy amiga mía quiero decirte que yo te admiro a tí, admiro tu forma de desenvolverte ante la vida, ante tantas y tantas barreras que te ha ido poniendo, admiro la gran artista que eres, admiro tu valor, admiro la alegría con la que te enfrentas a todo ¡¡¡TE ADMIRO A TÍ¡¡¡
Un beso relleno de mucho cariño.
“Sos igual a tu padre!” … a part ta féminité qui traverse les années et les continents!
Quel beau témoignage de reconnaissance et d’amour envers un être d’exception qu’a représenté et que représente toujours ton père. Quelle écriture mature, présente et magnifique, Oli.
que bien y que complicado está eso de ser capaz de colocar las piezas de nuestra historia en el lugar que deben ir…lo has hecho de una forma preciosa
un grandísimo beso
soy de mexico
Saludos
Gracias por los comentarios, ahora no sólo soy sorda como tambien me dejaron muda…. graciassss :*********
Bienvenida belle, ya mismo te enlazo
Que bonito lo que escribes de tu papá es como llegar a conocer a alguien que no haz visto y me ayuda a ver que la sordera no es una limitación sino una oportunidad.
Me alegro Kely, la actitud hace mucho en esta vida
Salut Olivia,
Voilà, je t’ai retrouvée…Tu es superbe! Es-tu tjs à Recife, à BA ou ailleurs? Donne-moi de tes nouvelles (tel ou email).
Bise.
Marie