Mi amor por Brasil fue un amor a primera vista, o mejor dicho, oído. La música de Vinicius de Moraes me cautivó cuando sólo tenía once años. Mi padre la escuchaba frecuentemente y yo la disfrutaba con él. Las voces de Vinicius, Maria Creuza y Bethania emanaban una sensualidad desbordante. La guitarra de Toquinho me transportaba a una tierra lejana y exuberante. No podía morir sin conocer ese país.
A los 19 años hice mi primer viaje a Brasil, con mi novio. Recorrimos 4000kms de omnibus, hasta Bahía. Habíamos oído hablar de una aldea, cerca de un pueblo de pescadores, en Arembepe, a 50kms de Salvador. No conocíamos nada, ni nadie, mucho menos el idioma. Sólo llevabamos con nosotros una mochila, algunos pesos y mucha sed de aventura. La aldea estaba en el medio de una playa desierta. Kilometros de dunas plagadas de cocoteros separaban la playa del continente. La aldea estaba del otro lado de las dunas, sobre un río de agua dulce. No había electricidad, gas, agua corriente, ni calles. Los nativos pescaban. También tenían algunas gallinas. Confeccionaban canastas de mimbre que vendían en Arembepe para comprar arroz y feijão. El cocotero es el mejor amigo de los nativos y vivían rodeados de ellos. Este árbol les da sustento. Construyen sus casas, utensilios de cocina, carbón, agua, leche y aceite con su madera, hojas y frutos.
Nos instalamos encima de una duna cerca de la aldea. Allí nos construimos un refugio. Encontramos un tronco de cocotero de forma peculiar. No había tenido espacio para levantarse cómo los otros. Se contorneó entre sus hermanos en un ángulo de 45 grados para luego subir. Habíamos encontrado la estructura de nuestra carpa artesanal. La rodeamos de hojas, montones de hojas en todas las direcciones para formar una trama gruesa y compacta. La revestimos con una última capa de hojas horizontales para que el agua corriese hacia abajo en caso de lluvia. Y funcionó. Cuando llovió nuestra carpa no se mojó.
Vivimos dos meses así. Nuestra cocina eran tres piedras que protegían al fuego del viento. Encima colocabamos nuestra única olla, con la cúal preparabamos deliciosos pescados recién salidos del mar. El río era nuestro baño y lavarropas . Nos sumergíamos en el agua mientras esperabamos la ropa secar sobre algunos arbustos al sol. Poco a poco hicimos contacto con los nativos que nos venían a visitar, curiosos al ver dos jóvenes ingenuos y extranjeros solos en aquella playa desierta. Hicimos amistad con el “artista” del lugar. Nos contó que era el estilista de Caetano Veloso. No sé si era verdad, pero era un hombre extravante. Se paseaba con ropas de colores brillantes, plumas y colgantes. Una noche hizo una gran fogata frente a nuestra carpa y me dijo: “Você é filha de Iemanjá” (sos hija de Iemanjá) y así supe que era la diosa del mar en la religión afro-brasileña del Candomblé.
Iemanjá me acompañó en todo el viaje. Pocos días después de aquella revelación encontré en la calle del pueblo una medalla de plástico. Al levantarla vi de un lado su imagen y del otro la de mi signo de escorpión. Me llamó la atención y la guardé. Desde aquel entonces todas las mañanas los nativos nos dejaron de regalo frutas en la puerta de nuestra carpa hasta el día de nuestra partida.
En el ómnibus de vuelta conocimos un argentino. Eran veinte horas de viaje hasta Río de Janeiro así que tuvimos tiempo de charlar. Se acercaba el carnaval y nosotros estabamos aterrados. Nos habían dicho tantas cosas sobre esa fiesta masiva y monumental. “La gente se emborracha y pierde el control. Mueren muchas personas durante esos cuatro días. Hay multiples peleas y violaciones. ¡Es la fiesta del diablo!” Queríamos volver a casa -como dos pichones- pero cuando llegamos a Rio no habían más pasajes para Buenos Aires. ¡Todos los ómnibus estaban llenos! No se preocupen nos dijo nuestro colega argentino, le voy a pedir a mi novia que les dé hospedaje. Pero su novia no estaba de acuerdo. Era una mujer de unos cuarenta años llenos de ardor. Quería a su jóven argentino sólo para ella. No nos quedaba plata y tuvimos que buscar un hotel barato en un barrio pobre. Teníamos miedo, todo era tan intenso en esa ciudad y nosotros eramos tan ingenuos. El argentino se apiadó de nosotros y nos llevó a comer en la casa de la novia a pesar de ella. Habían muchos collares de mostazillas colgados en el respaldo de la cama. Cada uno tenía un color distinto, todos muy vibrantes. Me impactó el azul y exclamé: “¡Qué lindo collar!” Fue la palabra mágica, en ese momento la mujer se me tiró en los brazos y me dijo emocionada: ¡Sos hija de Iemanjá! A partir de ese momento su actitud cambió. Nos invitó a comer a su casa durante la semana que estuvimos en esa ciudad. Después supe que esos collares se utilizaban en las ceremonias de la religión afrobrasileña, el Candomblé. Me había justamente gustado el de Iemanjá.
Seis años después volví a Brasil sola. Recorrí 5000kms, hasta llegar a Recife donde viví durante veinte años. Iemanjá siempre me acompañó. Cada vez que conocía a alguna persona devota del Candomblé exclamaba sin dudar: ¡Vocé é filha de Iemanjá!. Qué quieren que les diga, me convencieron y me enamoré de ella.
Iemanjá es una diosa muy querida por la gente. Brasil tiene más de 8000kms de playas. El mar les da sustento y placer. La religión afro-brasileña tiene una historia de resistencia. En la época de los portugueses los esclavos no podían practicar su religión bajo pena de torturas y muerte. Eso no les impidió seguir adorando a sus dioses, pero se las ingeniaron para hacerlo de tal manera que no sean descubiertos. Escondieron cada dios africano detrás de un santo católico. Iemanjá estaba con la virgen Nuestra Señora de la Concepción y se la adora en la misma fecha que esta última. Es por eso que sus colores son el celeste y el blanco, al igual que la virgen, sólo que ella es sensual. La ceremonia es muy bella. Sus devotos -una multitud- van a la playa vestidos de blanco con ofrendas. Son miles de flores blancas flotando en las aguas del mar.
Los portugueses esclavizaron a los africanos pero estos últimos colonizaron culturalmente a los portugueses. Las niñeras esclavas les enseñaban a los niños blancos sus creencias en formas de cantos y cuentos. Hoy en día todos los católicos de Brasil tienen sus santos junto a los africanos. Es sorprendente, tan sorprendente cómo que la comida típica de Brasil sea la feijoada. Esa era la comida de los esclavos. La feijoada se prepara con varios tipos de carnes diferentes, mezclados con el poroto negro de nombre feijão. Esa mezcla de carnes en otras épocas eran las sobras que les dejaban los portugueses a sus esclavos para comer.
Y finalmente hice un cuadro de mi protectora. Este es mi homenaje a ella, a la diosa de Iemanjá y a su maravilloso pueblo.
Edito: En esta entrada no he contado nada de mi discapacidad y justamente hablo de la música. ¿Habré desconcertado a más de uno? Aclaro: Con mis once años, cuando escuchabamos a Vinicius, yo sólo oía con un oído y mi padre con un audífono. Este último ponía la música a todo volumen y mi madre se esncondía aturdida en su cuarto
Lindos momentos.












Que lindo Olivia, que linda historia, que rica. beso grande
Santiago
Olivia,
Tus vivencias espectaculares,
tu forma de trasmitirlas al mundo de manera escrita…espectacular,
tu forma de expresarlas en la pintura, espectacular,
“eres ARTE en toda su expresión”
Saludos, felicidad
Oly: Para cuando el libro autobiografico ?
…no podés verme, pero estoy inclinada hacia tí…., hija de Iemanjá!
Hola Santiago! Qué sorpresa leerte acá!!!! Espero que estés bien. Gracias por pasarte. Besos gigantes.
Hola Felicidad! Gracias por tus palabras, me invitan a seguir adelante. Besos
Juanca, tendría que empezar a grabar historias para después escribirlas. El problema que no voy a escuchar la grabación después, jajajajajaja. Cómo anda el implante? Besos!
Adry!!!!!! Me vas a matar de la verguenza, che! Sos una loca divina. Será por eso que nos entendemos?
Besos grandes artista y gracias por pasarte.
Olivia!!! mejor! imposible!!! Lo vi en el taller y me encantó tu diosa! con el movimiento de las aguas! Adelante con el libro!!! Daleeeeeeeee!!! Besos
Querida Oli, no dejas de sorprenderme, aunque conociéndote tampoco me extrañan estas experiencias tuyas.
Juan Carlos vuelve a hacerte de nuevo la pregunta ¿para cuándo el libro? y sabes que hace mucho tiempo que también te lo dije. Tendremos que seguir insistiéndote en la confianza de que algún día nos hagas un caso, sólo uno ché, que te pongas a escribir el libro jajajajajajajaja
Oli, ya comenté en tu perfil de facebook que nos había encantado el cuadro tanto a mi familia como a mí. Creo que es el más bonito de los que has pintado y que haya sido ahora, creo que no ha sido una casualidad, ya sabes que si no es casualidad es porque es causalidad. Seguro que la diosa Iemanjá ha querido decirte que está contigo y que tengas confianza, tú me entiendes verdad? Yo no soy ninguna diosa y aunque haya muchos kilómetros de distancia entre nosotras también estoy contigo “MI AMIGA DIOSA”.
Besitos corazón TKM.
Gracias Alma! tu opinión sobre la pintura me interesa. Nos vemos el sábado!
Nieves querida, tus palabras son una caricia para mi alma. Qué linda amistad pudimos alimentar estos años! Gracias amiga. TKM
Oli querida! hermoso cuadro y hermosisima experiencia.
Recién llego, ya estoy en casita por fin.
nos vemos prontito,si???
un abrazo enorme
Hola Olivia ,no te caigas de cubito ventral, pero soy yo ;..
Hace un tiempo que acompaño tu BLOG , y cada dia me sorprendo mas por tu capacidad literaria.. La artistica ya lo conozco bien ..Realmente te felicito y me siento muy feliz de ver que tu vida en la “terinha”natal fue un cambio superpositivo..
Soy extremadamente vago para escribir , detesto hablar al telefono,y ahora viejito ( soy abuelo) mas todavia… pero no pude resistir la tentacion de manifestarte mis “saudades” de nuestra vieja amistad , mi alegria por verte bien y mi admiracion por esa facilidad de comunicarte con la palabra escrita, Exitos!! un beso enorme .
Sergio Esteban
Oh rainha do mar… yo también me enamoré de ella. Bonita experiencia, Oli.
Besos.
¡Hola Sergio!!!!! ¡Qué sorpresa leerte en el blog! La verdad que me emocioné muchísimo. Te felicito por lo de abuelo, qué lindo. Yo soy abuela postiza y me encanta! Cuando te leí podía visualizar tu taller, tu calle, nuestro barrio. Fuimos vecinos, socios y amigos. Yo también tengo muchas saudades a pesar de estar bien en Buenos Aires. Un pedazo de mi corazón quedó allá y no quiere volver. Espero ir pronto a Recife y verte. Besos grandes para vos y para toda tu familia.Gracias por haber escrito, no sabés lo feliz que me puso.
¡RBK!!! Viste que Iemanjá hace milagros? Apareciste!!!! Feliz de leerte. Besos grandes de parte da rainha do mar
Re-bienvenida Rosario! Nos vemos prontito, claro que sí. Se te extrañó. Besotes
HOLA OLY!!!!!!!!
ES TAN LINDO!!!!!!!!LEERTE ..PORQUE YO VIAJO CON VOS!!! QUE LINDAS HISTORIAS DE VIDA TENES PARA CONTAR Y COMO TODOS AQUI OPINO LO MISMO SI O SI DEBES ESCRIBIR TU LIBRO TODOS TE DAMOS EL VISTO BUENO SOS UNA GRAN ARTISTA EN TODOS LOS SENTIDOS DE LA PALABRA PINTAS Y ESCRIBIS DE MARAVILLAS …!!!!!!!!! ESCRIBI EL LIBRO QUE TE APOYAMIOS TODOS !!!!!!!!!.
ME ENCANTO TU REFUGIO PRECARIO …QUE ROMANTICOOOOOO!!!!!!!!!EN REALIDAD LA MEJOR FORMA DE CONOCER OTRA CULTURA ES MEZCLARSE Y VIVIR ENTRE ELLOS COMO TODO EN LA VIDA…. “SI NO SE VIVE NO SE SIENTE”….SOS UNA UNA GRANDIOSAAAAA IMPRESIONANTE ……BESOSSS ENORMES Y …LEERTE AQUI ES UN PLACER IMAGINATE CUANDO HAGAS TU LIBRO (QUE SEGURO ME NOMBRARAS AJAJAJAJA)…..MUCHOS BESOTES A VOS Y A TODOS …QUE TENGAN UN HERMOSO FIN DE SEMANA …
FELIZ CUMPLEAÑOS REINA!!!!!
te quiero mucho!!!
nos debemos uns cervecitas!!!
HAPPY BIRTHDAY OLIVIA!
Sos la Diosa Iemanjá ! Me encanta tu pintura….parece de MARMOL.!
Linda historia en tu blog….
Besos !
Hola Oli!!!Feliz Cumpleaños!!
Que linda experiencia, como dice Moni..a mi tambien me encanta leerte,es como que viajamos con vos!
Nada mejor que viajar tan libre y compartiendo la forma de vida de la gente del lugar,es la unica manera que realmente nos ponemos en su piel y sus vivencias.
Brasil es un pais magico,con su gente tan apasionada,su musica,bailes, playas y paisajes.
En un todo de acuerdo con nuestros amigos…deberias escribrir un libro,todas tus experiencias son magnificas!!!.Dicen mucho de vos,que a pesar de tener una discapacidad auditiva viviste a full y disfrutaste lo que la vida te ofrecio.
Me encanto tu entrada y tu pintura de la diosa Lemanja’!!!!!
Feliz Cumpleaños Oly !!!! Un beso grandote !
Gracias Silvia y Juan Carlos!!!!!! Los quiero hermanitos biónicos!!!!!!!!! Feliz de tenerlos siempre cerca. Besoooooos
Moni! no sabés lo feliz que me pone leer tus comentarios. Besotes amigota
Rosario y Diana… GRACIAS… Estoy sin palabras con tanto cariño recibido
Besos enormes!
FELIZ CUMPLE ROSARIO!!!! TE DESEO TODO LO MEJOR EN TU DÍA AMIGA. TE QUIERO MUCHO. BESOTES
Rosario, pensaba felicitarte por el facebook pero no sé por qué extraña razón hoy no me deja abrirlo, así que desde este espacio que nos brina nuestra querida amiga Oli, te deseo muchas cosas buenas para el año que hoy estrenas.
Besitos corazón
Que pasada de relato y vivencias!!!
Los concursantes de los programas de aventuras ( La Isla,Supervivientes) se quedan a la altura del betun.
Precioso el cuadro
)
Olivia y Nieves; muchisimas gracias por sus buenos deseos para mi cumple.
un abrazo enorme para las dos.
estoy en mi habitacion escuchando toquinho y soñando con conocer algun dia Brasil, cada vez que escucho esta musica maravillosa siento no estar aca sino alla huelo hasta el olor del mar, mi piel se eriza es inexplicable lo que siento. escuchando un tema empece a llorar y pense en iemanja creo que en algun lugar escuche ese nombre, no sabia de q se trataba muy bien asique lo busque en el google y aparecistes vos olivia con tu hermosa y maravillosa historia q ojala algun dia pueda yo vivir una experiencia asi.
Me encantaria pasar por una vivencia como la tuya;amo a mae iemanja si bien no soy filhia de ella se que me acompaña en todo momento y cubre de amor a mis hijos. Me encantaria conocer brasil ojala que mae me ayude a llegar hasta sus aguas para cumplir unos de mis mas grandes sueños un saludo enorme para vos y salve mae imanja
me gusta mucho la lemanjA ii me gusta ver sus fotos
e historias