Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 24 julio 2010



Hoy cumplo 16 meses sin fumar y lo escribo en el blog para seguir cumpliendo con la tradición de reportarlo cada mes.


Algunos pensaran, al igual que yo, que ya está bien, para que seguir festejándolo todos los meses. Dicen que el tabaco es más adictivo que varias drogas ilícitas  y duras. No me extraña, dejar de fumar ha sido una de las tareas más difíciles que emprendí en mi vida. Y yo no fui una persona tranquilita, al contrario, fui rebelde y no me conformé con lo que tenía. Ese espíritu me llevó a largar un casamiento en la entrada de la iglesia y recorrer el mundo con una mochila, sin dinero, trabajar como campesina, obrera, niñera, artesana y porque no pintora. Y mismo así dejar de fumar fue una de las tareas más difíciles que emprendí en mi vida.


Reconozco que todavía tengo ganas de fumar. De cuando en cuando me asalta el bicho y me susurra “por uno solo no va a pasar nada”. No parece muy alentador para los que están empezando, pero no es así porque ahora sé que fumar no vale la pena. Estuve diez años para dejar de fumar. Conozco todas las artimañas del bicho para hacerme recaer. Probé todos los métodos habidos y por haber y el único que me sirvió fue el CONVENCIMIENTO, matar la adicción y disfrutar el no fumar; como dice Nikola.


El velo, la cortina de humo se corrió y ahora puedo ver claramente. La adicción nos enceguece y mantiene esclavos. Nos castigamos todos los días sin remedio porque creemos no poder hacerlo de otro modo. ¡Y sí que podemos! Nosotros somos dueños de nuestras vidas. Nosotros podemos elegir, tenemos el famoso libre arbitrio. Cuando recuperamos nuestra libertad somos felices porque NO FUMAR ENGANCHA. Ningún no fumador conocerá esa sensación, el estar enganchado por no fumar. Y así me siento hoy en día, enganchada en el no fumar a pesar de que todavía me asalten unas ganas irracionales y repentinas; unas ganas que se van como llegan: enseguida.


Cuando veo a un ser querido fumando siento una tremenda impotencia. Ellos aman la vida pero fuman. Si les hablo del mal que hace el tabaco se ponen nerviosos, cambian de tema, se levantan o simplemente quedan mudos. La adicción no les permite ver lo que ellos saben: que el cigarro mata.


Hoy me olvidé que cumplía 16 meses sin fumar. Mi amiga Nieves me lo recordó y como siempre, subió una adorable felicitación en su foro. El haber olvidado la fecha es un buen signo, no estoy más obsesionada con el tema. De todos modos siempre es una alegría y un motivo de festejo cumplir meses lejos del tabaco. En  la felicitación del foro una compañera llamada Carmen me escribió algo que me llegó alma y quiero transcribir. Las dos hemos sufrido mucho para dejar de fumar y hemos transcurrido parte del proceso juntas. Ella sabe de que se trata:


“OLINDA, ERES UN REFERENTE EN MI PROCESO CONTRA EL TABACO Y SABES QUE ME SIENTO MUY IDENTIFICADA CONTIGO… YO CREO QUE EL DESEO DE COGER UN CIGARRO ME VA A ACOMPAÑAR SIEMPRE Y SOY CONSCIENTE QUE HAY GENTE QUE PUEDE MALINTERPRETAR MIS PALABRAS.


SUPONGO QUE QUIEN ESTA EMPEZANDO SE PREGUNTARA ¿¿¿¿QUE ESTO VA A SER SIEMPREEEEEEEEE??????? NO!! OLINDA Y YO SABEMOS QUE YA NO VALE LA PENA…….QUE NADA HAY QUE VALGA LA PENA UN CIGARRO……..NADA!!!


SÉ FELIZ OLI Y DISFRUTA DE TODO LO QUE TIENES QUE DOS MINUTOS ES COMENZAR UN CALVARIO SIN FINAL……..”


Nosotros – los ex-fumantes – nos ayudamos al ayudar a los otros. Las entradas que subo al blog sobre el tema pretende cumplir esa función: facilitarles el camino a los que buscan por la internet información y ayuda para dejar de fumar. Como yo lo hice años atrás.

Es por eso que hoy me reporto y les digo que

🙂 HOY NO FUMO 🙂



Porque nuestra vida lo merece.





Edito: Aquí subo la foto que me hizo Nieves en mi felicitación, con un comentario para Alma 🙂

“No es una pintora cualquiera la que está haciendo tu retrato, es Alma, para que no diga que me olvido de ella 🙂 🙂 :)”

Read Full Post »

A través de esta entrada transcribo lo que Alma me mandó sobre la activación de su implante. Para los que no sepan, Alma quedó sorda a los dos años de edad debido a una meningitis. Estudió en un colegio oralista, habla y lee los labios pero no discrimina las palabras auditivamente porque nunca escuchó. A decir verdad escuchó los primeros dos años de su vida, una pequeña memoria auditiva que le puede servir en el proceso de su reeducación. Una historia digna de contar, que puede ayudar a otros. La historia de una mujer valiente.


Electrodos (color blanco)


Tomografia de los electrodos dentro de la cóclea (color verdecito)




Tomografia del oido interno con los electrodos instalados (color blanco)





Día de la activación de los electrodos



Fue el renacimiento a una nueva vida con la apertura auditiva a la sonósfera.

Fue un día milagroso, porque en ese mismo 5 de julio perdí la audición y tras casi medio siglo de silencio sepulcral volví al reino de los sonidos, en la coincidente fecha.

¡¡Fue un impactante, inolvidable e irrepetible shock emocional!

La Fe que tuve frente a la difícil decisión de operarme me acercó a la fuerza divina de Dios…

Primer día de la fase del encendido de los electrodos

¿¿¿Cómo fue???

Primero la audióloga controló el chip y los electrodos para cercionarse que estuvieran en óptimas condiciones mediante un método de impedancia. Luego activó los 12 pares de electrodos mediante un cablecito, con una bobina que emergía de la computadora. La misma bobina estaba adherida al costado de mi cráneo por la fuerza del imán del receptor-transmisor, ubicado sobre el hueso mastoideo por debajo de la epidermis.

La programación incluye el uso de una computadora que tiene un programa especial a fin de poder determinar el “nivel umbral” (sonidos suaves) y el nivel de comodidad, para cada uno de los electrodos implantados en el oído.

La audióloga prueba cada uno de los electrodos a fin de determinar cual es el sonido más suave (nivel umbral) y el más fuerte pero cómodo, que se puede escuchar con cada electrodo. La distancia existente entre el nivel de umbral y el nivel de comodidad es conocida como el rango dinámico para el electrodo.





La audióloga me mostraba la pantalla de la computadora, donde estaba el mapa de los doce pares de electrodos para que yo pudiera ver la correlación de los estímulos sonoros con los tonos, desde el más grave al más agudo, en secuencia, como si fuera un piano.

Al principio ella puso el mouse sobre el tono más grave, haciendo repetidos clics sobre el mismo con el objetivo de despertar al nervio auditivo dormido.

Fueron sensaciones tan extrañas, me sentí mal y tuve ganas de vomitar. A medida que el mouse se desplazaba de un tono a otro yo me sentia cada vez más mareada. Tuve que pedir azúcar y un vaso de agua por el temor de desmayarme. ¡Fue un shock!

Tanto la audióloga como la psicóloga del equipo fueron muy atentas y me alcanzaron lo que yo les pedí para atenuar mi malestar físico y emocional. Era tan desconocida la emoción que necesitaba protección.

¿Saben? los bebes o niños implantados cuando oyen por primera vez. reaccionan con tanto temor que recurren al abrazo protector de la madre o tutor ó lloran. Ahora puedo comprenderlos mejor porque es parecido a lo que me pasó.

¡Que alivio, me dieron diez minutos de reposo!… Respiré hondo y volví mejor predispuesta para soportar otro cimbronazo sonoro.

¡Otra vez estaba el mouse cliqueando repetidas veces en cada tono, desde el primero al último! La audióloga me explicaba con suavidad lo yo que estaba oyendo porque no me daba cuenta – no sabía lo que era oír – pero tenía sensaciones acústicas emocionales cada vez que el mouse cliqueaba en un tono. ¡Que contradicción! Oír sin saber qué por no conocerlo o recordarlo.

¡Parecía cosa de locos! ¡Je!

Ante eso, le preguntaba con total desconcierto, a la audióloga:” ¿Dónde?” “ ¿En qué lugar de la cabeza?”.

“ Dentro de la oreja?” “¿¿¿Cómo???” “¡Por favor, explicáme como se oye!…¡Ni idea!”

Ella me decía que no podía explicármelo porque depende de cada uno, es muy personal. “¿Cómo te podría explicar cómo se puede ver y como se ve?”, comparando el sentido de la vista con el de la audición. Noté su impotencia y la entendí.

Yo trataba de comprender pero tenía una imagen equivocada y distorsionada de lo que es oír ya que viví durante 49 años en el silencio absoluto y sólo hace dos años y medio que me equipé con dos audífonos digitales muy potentes y de escasa utilidad.

La audióloga me aconsejaba para que olvidara lo que percibía con el audífono digital porque no es lo mismo que con el implante coclear.

Ya, en la cuarta calibración, con un mapa de volumen más alto, pude corroborar que ella tenia razón.

Es mucho más agradable oír con el implante y no tiene nada que ver con la información sonora que transmite el audífono.

Además hay una diferencia abismal con la velocidad de percepción auditiva entre el implante y el audífono, Con el implante es instantáneo pero con el audífono se demora más en oír.

Mientras ella iba subiendo gradualmente la calibración, tono a tono en forma alternativa, no pude controlar el llanto largo y profundo que emergía desde lo más profundo de mi alma…¡¡¡Estaba oyendo!!! ¡¡¡No lo podía creer!!!

“OÍR, un sueño largamente deseado!!!

Después ella agarró varios instrumentos musicales y los hizo sonar. Yo no creia oirlos en la primera calibración pero después de sucesivas sesiones empecé a oírlos cada vez mejor, con más nitidez y seguridad, aunque todo siga en bajo volumen.

Grande fue mi sorpresa cuando percibí que la flauta emitía distintos matices de tonos de agudos a medida que el dedo cambiaba de agujero ante el soplido.

¿Por qué? ¡Resulta que yo imaginaba que la flauta emitía solamente un sólo sonido de tono agudo!…

Eso fue desde el início de la segunda calibración… ¡¡¡Un gran descubrimiento auditivo!!!

De los sonidos musicales que escuché el que más me agradó fue el del triángulo por ser “sonido dulce”

¡Al escuchar el “Bom Bom” del tambor me di cuenta porque a las mujeres embarazadas se les dicen que tienen un bombo!

Después de todo eso, la audióloga traspasó el programa de calibración al “control remoto”, como siempre hace a cada nueva calibración.

Pude comprobar que para mí oír tiene que ver con mis emociones primitivas pues yo escucho con sensaciones auditivas ligadas a mis emociones internas como si fuese un bebé recién nacido.

Por eso no puedo discriminar las palabras ni las oraciones por el momento. Eso se logra con mucha rehabilitación, tiempo y práctica.

La audióloga insitió para que disfrutara de todo eso sin preocuparme en indentificar algo, porque después, con el condicionamiento externo, todas estas nuevas sensaciones se irán disipando y todos sabemos lo deslumbrante que es al principio la novedad y como después se pierde en un plano descartado.

Estoy ávida de explorar y conocer los sonidos como si fuese un bebé.

¡Son sensaciones jamás experimentadas antes por mí!

Son emociones con nuevos matices que me ponen en resonancia emotiva con los demás sonidos…

Finalmente le tocó el turno a la psicóloga. Ella me explicó que necesito de un tiempo de procesamiento interno muy profundo porque todo esto me moviliza a nivel emocional.

El cerebro está recibiendo muchas informaciones nuevas y tiene que asimilarlo todo. Se pregunta: ¿¿¿ Qué cuernos está pasando???

Con el tiempo se irá acomodando y abrirá el cajoncito de la memoria auditiva de mis dos primeros añitos de la niñez.

No soy pre ni pro- lingual sino sorda perilingual por haber nacido oyente y perdido la audición a los 23 meses.

Luego, la otra fonoaudióloga del mismo equipo me dió un minicursito y me explicó como se usa el procesador del habla correctamente, además del uso apropiado de los programas del control remoto.

Ya voy por la cuarta calibración, ya escucho los sonidos ambientales, las voces graves y personales de mis hijos, las de mis seres queridos también; el clac, clac del teclado, el clic del mouse, el ruidito del interruptor de las luces, el chorro del agua golpeando la pileta, las tapas metálicas de las cacerolas (ruidos desagradables), el golpe de las puertas al cerrarse, el infernal ruido de la calle con mucho tránsito, el ruido de la tos, el suave sonido del viento, el crujir del papel y bolsas, voces , el crujir de la botella de plástico, el bullicio de la gente, la música de fondo de la película, los sonidos de la Naturaleza como el crepitar de las hojas del árbol al viento, etc.

Los ruidos percibidos son numerosos. ¡Demasiados para mi primera vez!

Creo en lo que me dice el sentido de la audición pero es el cerebro el que esta elaborando la imagen sonora que debo percibir objetivamente y para eso hay que darle tiempo y” domarlo” con suavidad.

La imagen sonora surge del silencio…se pierde en la reverberación dentro del cerebro según los tonos sin traducción ni significado.

A los agudos los percibo internamente, del pecho para arriba. A los graves, del estomago para abajo junto con las emociones internas a la altura del plexo solar. La misma música me toca el alma,y sin saber de que se trata me dejo fluir al compás de las emociones auditivas musicales.

Supongo que tengo esa peculiar experiencia auditiva que es casi primitiva por tener el sentido de la audición intacto, sin haber sido contaminado a lo largo de mi vida…

Es como si hubiera saltado de la butaca a la pantalla de la vida y me encontrase dentro de la película como protagonista y no más como espectadora. Disfruto y escucho sin condicionamientos. Me sorprendo y vibro con la sonósfera y mi capacidad de asombro no tiene límites, como si fuese un bebé.

Me percato de sonidos que antes me parecían inaudibles y estoy tomando conciencia de la sonósfera reinante con mucha felicidad y agradeciendo la posibilidad de experimentarlo.

Ahora no trato más de descifrar los sonidos, vivo sin tensión, recibiendo y despertándome a una experiencia humana común y cotidiana pero convertida en una maravillosa experiencia por mí en su completud y plenitud

Se me abre un nuevo mundo a una dimensión desconocida por mí. Cómo si viniese de otro planeta. Una aventura para ser gozada en su total plenitud sonora.

El implante es una herramienta que ayuda a mejorar la performance auditiva pero no cura la sordera…

Para llegar a la meta o “cúspide acústica” se necesita de una actitud positiva, Fé y coraje Hay que comprometerse a seguir con la fase de post-implante coclear sin aminalarse ante el tedio.

REQUISITOS DEL COMPROMISO INELUDIBLE PARA LA REHABILITACION AUDITIVA

Paciencia! y perseverancia: ¡muuuuuuuuuchaaaaaaaaaa!

Paso a paso: ¡siempre hacia adelante!

Fé: ¡siempre!

Consignas de la fase de post-implante: ¡¡¡al pie de la letra!!!


Ganas de aprender: ¡constantes!

Motivación: ¡permanente!

Consignas de la fase de post-implante: ¡¡¡al pie de la letra!! ¡Garra y manía!




Un abrazo cálido y electrocutado de la cy- borg para todos.

Alma

Read Full Post »

El mayor reto que tengo que enfrentar con el implante es el teléfono. Las voces no se escuchan igual, no podemos leer los labios, ni ver los gestos y expresiones de quién nos habla. Saber cuál es el tema de conversación ayuda mucho en la comprensión porque el cerebro se maneja con asociaciones. Entendemos la palabra gata y no lata, mapa, capa o cata si conocemos el contexto. Las voces del teléfono son más metálicas y a veces se producen interferencias. Las personas tienden a hablar rápido y sin pausa, comiéndose letras.




El implante tiene un dispositivo para hablar por teléfono que se activa desde el control remoto a través de la tecla T. También existe la tecla MT.Con esta última oímos con más volumen el teléfono – al igual que con la tecla T – sin quitar el ruído de ambiente. Eso nos permite escuchar nuestra voz. Nunca llamo por teléfono pero sé que lo escucho. Mi madre me llama, sólo ella, porque a mis amigos no se les ocurre más hacerlo. Pasé mucho tiempo sin usarlo. Ahora abrí el taller de pintura y varias personas me llamaron para tener información. Me fue bastante bien, a veces mantuve una conversación por más de media hora.


La semana pasada no tuve tanta suerte.Una mujer me llamó a las ocho y media de la mañana. A esa hora sólo recibo llamadas para promociones de celulares, un coche cero km., compañía de cable, etc y con esa idea levanté el tubo. Al decir hola me respondió una mujer hablando a toda velocidad. Me sentí agobiada y quería cortar. Fue algo así:


-ij )/&%%ovfr(/&%

– No, no es acá.

– )/&%·$olinhgfr(/

– No, se equivocó de número.

-)(K¡’likhhg&/%$··

– La verdad que no me interesa.

Ya estaba por cortar cuando escuché, muy a mi pesar.

– ¿¿¿Pero este no es el 47…….???

– ¡Aaaah, sii, si,  este es el número!….¡Uy!, ¿habré metido la pata? pensé.

– Quiero tener información sobre Olinda: oficina de arte.

-Ahhhhhh, metí la pata. Agarré mi control remoto y lo puse en la tecla MT. De todos modos la comunicación estaba muy mala y la mujer hablaba muy rápido pero hice el esfuerzo. Le pedí disculpas, le dije que era sorda y escuchaba con un implante coclear. ¿Qué será eso? habrá pensado ella. Pero me dijo…

– Quiero tener información de cómo son los cursos, si el taller es libre, cuáles son los horarios….

– Sí, es un taller libre y yo los guío según sus expectativas.

– ¿Cúales son los horarios?

De las diez de la tarde… diez de la mañana quise decir….

Me puse nerviosa y mi cerebro quedó en blanco. Hice un último intento y le dije.

– ¿Vive cerca?

– Si

– ¿Por qué no viene a conocer el taller personalmente y ahí le explico mejor? Lo que pasa que no escucho bien por teléfono.

– Está bien, paseme la recepción

– ¿La recepción??? No, no, no, acá no hay recepción, es un ph y se entra directamente.

– ¡¡¡La dirección!!!! ¡¡¡Quiero la dirección!!!!

– Ba………….

-Voy a intentar darme una vuelta, me dijo.

– Graci……PLAAAANC….. y me cortó.


A la noche le debe haber dicho al marido, ” ¡No sabés lo que me pasó hoy a la mañana! ¡La de Olinda, oficina de arte es una loca perdida!”


No creo que me llame más esta señora, la espanté.


En estas ocasiones el teléfono se me presenta como un enorme obstáculo imposible de conquistar. Pero nunca hay que perder las esperanzas y mucho menos el entusiasmo. Cómo dicen por ahí por algo será, Quíen sabe, de repente fui yo la que se libró de una loca…..jejejejejeje.

Read Full Post »