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Archive for 31 mayo 2011

El tabaquismo es declarado una epidemia por la OMS. Cinco millones de personas mueren por año en el mundo por causa del tabaco. Los fumadores pasivos no tienen opción de escapar al humo que se expande por el aire. Es por eso que estoy a favor de todas las campañas que se vienen realizando para que la gente no fume más en lugares públicos.

Soy una fumadora de dos paquetes por día durante 35 años. Me siento libre y feliz al poder celebrar el Día Mundial Sin Tabaco sin fumar.



¡Feliz día a todos! Apostemos a la vida, dejar de fumar es un acto de amor. ¡Y se puede!

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Hace unos días atrás Paulita se contactó conmigo por la internet. Es candidata al implante coclear y le recomendaron que lea mi blog. Ella es de Cipolletti, en Rio Negro. ¿Se dan cuenta? ¡Leen m blog en lugares que no conozco! La internet es sorprendente. Se va a operar el 27 de mayo. Falta tan poquito. Está llena de esperanzas y miedos y necesita de nuestros  consejos y ánimos. Le pedí que nos cuente su historia y acá la transcribo. Por lo que leí los médicos no le explicaron nada y cree que apenas se implante escuchará como por arte de magia. Todos sabemos que si tenemos las expectativas muy altas nos desilusionamos fácilmente. Cuando nos implantan empieza una nueva aventura. Aprendemos a escuchar a través de los electrodos y para eso tenemos que trabajarlo mucho. Es un proceso, a veces largo, pero muy gratificante. Les invito a que lean su historia. Es muy emotiva, de una mujer inteligente que siempre luchó para superarse y hacer de sus sueños realidad. ¡Bienvenida Paulita!



Dentro de mi madre, tenía un tipo de sangre diferente al de ella, razón principal por la que comenzó a tener problemas durante la gestación. Nací por cesárea el 19 de marzo de 1982, con 7 meses y medio de gestación, así que era una bebé prematura; por lo que estuve aproximadamente 2 meses dentro de una incubadora. Mi mamá me contaba que era tan pequeña, que los médicos creían que no iba a sobrevivir, pero como mi familia es católica, mi papá y mi hermana mayor estuvieron rezando a la Virgen María, para que pudiera pasar la noche. Al día siguiente, ni los mismos médicos podían creer que había mejorado de la nada. Recuerda mi mamá que de a ratos me hacían análisis de sangre, controlaban mis signos vitales, me daban oxígeno, mis ojos estaban vendados porque había mucha luz dentro de la incubadora. Todo eso lo que me contó mi familia. Para mí es increíble porque no sé cómo sobreviví. Es por eso que mi primer nombre es “María”.


Luego mi papá me puso de segundo nombre “Paula”. Su mamá, que nunca conocí, se llamaba “Paulina”. Así que hoy en día me llamo María Paula.


Al año de vida, sólo podía pronunciar algunas palabras. Un día mi hermana Mara quiso bailar conmigo y prendió la radio. Ella bailaba y cantaba, pero yo no. Mara no entendía por qué. Cuando me llamaban por atrás no respondía. Fue así que descubrieron que no escuchaba.


Me llevaron a mi pediatra que diagnosticó mi hipoacusia neurosensorial bilateral profunda. Se cree que perdí la audición al estar mucho tiempo en la incubadora.


Enseguida después mis papás me llevaron a Buenos Aires, donde fui atendida por muchos años por el Dr. Tato. Creo que él es el padre de la fonoaudiología. Fue él quién les prohibió a mis papás de llevarme a una escuela de sordos, porque sabía que podría aprender a escuchar y hablar con la ayuda de audífonos. Con un año y medio de vida ya estaba equipada con dos audífonos. Aunque parezca increíble, recuerdo muy bien los viajes a Buenos Aires. Son recuerdos frescos, que tengo guardados en el fondo de mi corazón, por todo el esfuerzo que hicieron mis papás por mí. Recuerdo con mucho cariño de un día de mucha lluvia. Todo estaba inundado y yo tenia hambre. No se podía salir a ningún lado. Entonces vi salir a mi papá por la ventana del hotel donde estabamos hospedados. Se mojó todo al atravesar la calle inundada. Enfrente había un mini mercado, donde fue y me trajo algo para comer. Tengo miles de recuerdos de mis viajes a Buenos Aires, que demuestran que tuve una infancia feliz. Estaba muy unida a mi papá. Él siempre estaba a mi lado para todo. Si estaba enferma se quedaba toda la noche conmigo. Cuando me llevaba a la escuela me ataba los cordones de las zapatillas, etc.


Después comencé a trabajar con una fonoaudióloga y una profesora de sordos en mi ciudad natal, Cipoletti. Entré a la escuela común, en 4to grado, y cuando estaba por cumplir mis 9 añitos, llegó el día más terrible de mi vida. El 9 de febrero de 1991 mi papá tuvo un accidente y se fue de esta tierra. Él era el hombre y la luz de mi vida, era mi todo. Así que desde ese día mi vida cambió totalmente.


Mi madre me cambió a un colegio privado, el Instituto Fátima, y no sé por qué, ya no me sentía bien en ningún lado. Mi vida se había derrumbado totalmente. Por más que mis maestras y compañeros trataran de animarme, no podía recuperarme porque me habían arrancado el corazón y no conseguía ser la misma personita feliz de antes.


Me sentía insegura y enojada, había perdido el mayor pilar de mi vida y tenía que aprender a andar sola. Recuerdo que algunos compañeros se burlaban de mí, me discriminaban, me decían cosas feas. Es por eso que siempre estuve al lado de mis maestras, para que me defiendan, como también lo hacían mis hermanos.


Había una maestra muy especial y siempre estaba con ella en los recreos del colegio. Ella me cuidaba, defendía y ayudaba a estudiar. Vivía a la vuelta de mi casa, por lo que estábamos todas la tardes juntas. Era una hermana para mi, hasta que Dios y el cáncer se la llevaron. Imagínense, ¡más enojada con la vida todavía!…



Como todos sabemos, la adolescencia es una etapa algo difícil. Algunos dicen que es hermosa, otros dicen que es jodido, etc…Pero por mi parte mi adolescencia fue algo compleja.No tenía tanta relación con mis compañeros, que estaban en la “edad del pavo” pero a mi no me gustaba estar paveando, así que digamos, pasaba mis recreos muchas veces con mis profesores o con mis pocas amigas mirando chicos lindos (que nunca me dieron bolilla, jaja).


En ese Instituto me premiaron varias veces por el esfuerzo, trayectoria y dedicación. En el año 2000, En 5to año, cuando terminé la secundaria, me premiaron con una gran medalla de bronce como una de las mejores alumnas especiales.


Recuerdo que después que murió mi papá había dejado de ir a la fonoaudióloga regularmente, sólo iba unas 5 veces al año…No sé por qué, no quería ir…Será que tenia mis mañas…jeje…


En el año 2001, Comencé a estudiar Licenciatura en Saneamiento y Protección Ambiental en la universidad. Me costó más que a los otros. Tenia que pedir todo el tiempo a mis compañeros y profesores apuntes de las materias. Siempre necesitaba ayuda para entender lo que decía el profesor, ya que muchas veces olvidaban mi problema al darme la espalda. Me daba mucha verguenza cuando me preguntaban: ”Entendés Paula?” frente a 200 alumnos, así que dejé de pedirles ayuda.


En el año 2006, comencé a estudiar en un Instituto privado la Tecnicatura de Laboratorio de Análisis Clínicos, porque en mi carrera anterior había hecho varios trabajos de laboratorios y me encantó. Quería trabajar en algún laboratorio de contaminación de aguas, suelos y aire. Mi familia y amigas me apoyaron para que continúe con la Licenciatura que tanto me gusta, así que estuve tres años haciendo las dos carreras: la Lic en Saneamiento y la Tecnicatura en Laboratorio.



En el año 2008 me recibí de técnica y cuando estaba haciendo una pasantía, me llamaron de un laboratorio que todo el Valle conocía menos yo. Fui a la entrevista y enseguida me tomaron. Cuando entré en el mundo laboral, pensé: “La pucha, tendría que haber trabajado más con fonoaudiología para aprender a escuchar mejor”. Había entrado en otro mundo con mucha gente, muchos análisis, muchos trabajos, muchos aparatos en funcionamiento, muchos pacientes, mucho de todo. Ya no tenía tiempo para estudiar, así que me atrasé con mi otra carrera.


Me di cuenta que tenía que volver a trabajar con la fonoaudióloga, y en el 2009 la fui a ver. Hacía miles de años que no la veía. Cuando me vió se quedó asombrada por cómo había mejorado (y eso que no había estudiado más). En ese momento me hizo una pregunta que no había esperado nunca: “Paula, ¡sos una candidata perfecta! ¿Porque no te hacés un implante coclear?” No tenía idea de qué hablaba. Comencé a ver especialistas en Neuquén. Tres otorrinolaringólogos estaban de acuerdo que era candidata. Yo no estaba convencida, pensar en el implante me generaba inseguridad y miedo.


Aun así, por las dudas, hice todos los trámites necesarios para pedir el implante. Mientras tanto podría tener tiempo paran pensar y decidirme.


El jueves pasado, 5 de mayo de 2011, mi Dr. me mandó un mail diciéndo que necesitaba verme urgente. Fui a su encuentro, acompañada por una amiga, y me dijo: “Paula, ya está todo listo para el implante coclear, sólo falta definir la fecha, que podría ser el 27 de mayo”…


Mi amiga y mi Dr. estaban contentos pero yo estaba paralizada. Sólo dije: “Ah bueno”…¡No sabia que hacer!!!!…¡En el momento menos esperado salió mi implante!…



Así que esta última semana, desde que el doctor me dió la fecha de la cirugía, pensé en lo positivo del implante: No necesitaré más depender mas de los demás para conversar en un grupo de gente; podré participar en conversaciones laborales, en las reuniones familiares que siempre me tenían que traducir lo que se decía; poder escuchar por mi misma la televisión, la radio, etc..


¡¡¡Podría escuchar mejor al profesor en la facultad!!!! Eso me anima más, recuperaré mis fuerzas y terminaré mi carrera sin la ayuda de nadie!…


Y podría escuchar la música que tanto le gusta a mis amigos…


Poder escuchar el canto de un pájaro porque cada vez que iba a la plaza con algún amigo siempre me preguntaba: “Escuchás el sonido de ese pajarito? y con mucha vergüenza respondía que no…


Asi que hoy en día estoy convencida de hacerme el implante por más miedo que tenga. Quiero superar todas esas dificultades que mencioné anteriormente y poder bailar y contestar sin tener vergüenza o ponerme colorada “No escucho” o “No sé nada de música” o “No me llames porque no te escucho, sólo escribíme mensajes”…


Y sé que mi papá hubiera querido que me implantara.


El 27 de mayo es mi gran día… Espero poder estar mejor y estar mas segura de mi misma!!!!!!!!! Pero los miedos igual están ahí! Je!

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Hay momentos en que la vida te da sorpresas y te pone a prueba. Con eso te hace ver que nada es para siempre y que un día dejaremos de existir. Sin más, ni menos. Parece una ruleta rusa, que en cualquier momento te dispensa de la actuación. A mucha gente no le gusta hablar de la muerte porque es un tema tabú en nuestra sociedad. La escondemos y la maquillamos. Vivimos como si no existiese aunque sea lo único seguro que tenemos. Tarde o temprano tendremos que enfrentarnos a ella.


Yo pienso mucho en la muerte pero eso no me hace una persona negativa. Al contrario, me considero una persona positiva. Amo la vida. Cuando estoy consciente de la muerte disfruto de cada momento con más intensidad. Vivimos como si nunca fuesemos a morir y con esa actitud dejamos de hacer y decir muchas cosas. Dejamos la vida pasar. La vida es ahora y sólo existimos en el presente, ya que el pasado y futuro no existen. Presente quiere decir regalo en portugués. El presente es un regalo y nos perdemos ese regalo cuando nos proyectamos en el futuro y en el pasado.


Deberíamos aceptar la muerte porque es la otra cara de la vida. Entre las dos forman parte de una misma moneda y si le perdemos el miedo a una podemos disfrutar mejor de la otra. Somos todos mayores abandonados en este inmenso universo y eso nos produce angustia. No sabemos nada, sólo nos queda aceptar (como si fuese tan fácil, dirán) y entregarnos, siempre con humildad. Nuestra sociedad es adicta porque nos hace vivir una mentira del éxito, juventud y vida eternas. Vivimos en una negación constante. No todas las culturas son así. Los indios – por ejemplo – tienen otra concepción de la vida y la muerte. Conviven con esta última con más naturalidad. Cuando alguién muere hacen una fiesta con música, bailes, comida y bebida. Para mí eso es sabiduría porque al aceptar la muerte están más conectados con el presente.


Pero la verdad es que a veces me resulta tán difícil aceptar los constantes cambios de la vida y de que todo tiene un fin. La vida es implacable y a todos trata por igual.


He pasado momentos muy difíciles desde la última vez que escribí en el blog. Mi mente quedó en blanco, ni los comentarios pude responder. Agradezco a todos los que siguieron dando vida a este espacio, que de cierta manera es de todos nosotros. La solidaridad que se respira en este grupo es maravillosa y me siento feliz de formar parte de ustedes.


A pesar de todo no volví a fumar. Sigo yendo religiosamente al grupo de Chau Pucho de dos a tres veces por semana. Es un espacio de contención. Ahí siento que me comprenden porque todos pasamos por lo mismo.


Y así fui contando los días, unos malos y otros mejores pero siempre con la convicción intacta de que un cigarrillo no va a mejorar en nada, al contrario me dará un nuevo problema, ya que yo no quiero fumar más.


Mañana, lunes 16 de mayo cumplo un nuevo mes sin fumar, un mes libre de la adicción y la enfermedad. Con esto quiero decir que SE PUEDE y enviar un mensaje de esperanza.


Como dice Nikola, NO fumar engancha, porque NO fumar es un acto de amor hacia uno mismo. No puedo terminar de escribir esta entrada sin decirles que


HOY NO FUMO


Y estoy muy feliz por ello.

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